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Viernes 14 Septiembre, 2012

El país paga un alto precio por abanicar políticamente

Cuando se analiza que el 44% de los costarricenses valora en forma negativa la gestión que ha tenido nuestra Presidenta en los primeros dos años de su gobierno, vale la pena atreverse a incursionar en las posibles causas de ese deterioro; empezando por la percepción de “corrupción” que rodea a los funcionarios públicos, la constante salida de nuestra Presidenta a justificar las “metidas de patas” de sus funcionarios, las contradicciones, la falta de liderazgo, la mala asesoría de sus allegados y la percepción de fracaso ante la reforma tributaria, el gobierno se quedó sin un proyecto estrella.
Si se considera que el primer año es de acomodo, el segundo y el tercer año son de ejecución y el cuarto es de cálculo político, nos encontramos con la dura realidad de que en el primer año doña Laura tuvo que aceptar gobernar con jerarcas de la anterior administración, que en el segundo años se dio cuenta de que muchos de sus allegados eran muy buenos buscando votos pero muy malos ejecutando acciones, y se dio cuenta de que su gobierno estaba lleno de los denominados “diablillos verdes” que le han puesto las cosas cuesta arriba.

Cuando se analizan los diferentes precandidatos de las agrupaciones políticas que se perfilan de cara a las próximas elecciones, se observa con tristeza que no hay nada nuevo, que ninguno va a tener la mayoría necesaria para llevar a cabo los cambios que este país requiere, que es más de lo mismo, y que todos presumen tener el proyecto país que se requiere; no obstante, nos quedamos con una duda existencial que se establece en la siguiente frase beisbolera, ¿podrá Costa Rica darse el lujo de abanicar por segunda vez?, sobre todo porque en el “bullpen político” no se observa el relevista de lujo que salve este partido.

Mynor Retana Cárdenas
Ingeniero
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