Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 26 Octubre, 2011


El país más peligroso


La noticia de que en Honduras anualmente ocurren 80 homicidios por cada 100 mil habitantes debería causar preocupación en Costa Rica y en el resto de los países del istmo centroamericano. Esta tasa es más elevada de la que se registra en algunas naciones que actualmente están en plena guerra y, si no se toman medidas, podría extenderse al resto de la región.
Además, los asaltos y los robos son tantos que no hay nadie que no se vea afectado. Pareciera que la autoridad ha perdido el control, y por eso se tilda a Honduras como el país más peligroso, por lo menos de América Latina.
El presidente Porfirio “Pepe” Lobo Sosa ha reconocido el desafío y recientemente despidió a su Ministro de Seguridad, anunciando que personalmente se iba a encargar de resolver el problema en los más de dos años que le quedan de su mandato.
Mientras que Lobo implementa su plan, la vida cotidiana sigue adelante. Los habitantes salen a sus lugares de empleo o de compras, y las calles se abarrotan con los vehículos, formando presas en las horas pico. Eso sí, la vida nocturna se ha reducido sustancialmente y son pocos los transeúntes en las calles después del atardecer.
A los habitantes no les queda otra que ajustarse a la realidad, limitando sus movimientos en su tiempo de ocio, y pagando el “impuesto de guerra” para llegar a sus casas, (ya existe en ciertas partes de la Aglomeración Metropolitana costarricense); cuando salen a la calle evitan portar joyas, relojes caros o sumas de dinero sustanciales.
A muchos negocios, y especialmente a los transportistas, se les obliga pagar al hampa para protegerse de los asaltos.
En Costa Rica actualmente se registran 12 homicidios por cada 100 mil habitantes, un número que se ha duplicado en los últimos diez años, pero igual que en Honduras, la vida sigue adelante. También se nota un incremento en los asaltos en las calles y en los hogares.

En ambos países, la policía no es una fuerza represiva real, porque no patrulla; opera desde una base y se despacha según recibe llamadas. Normalmente llega después del evento y se limita a preparar un informe.
En muchos casos los ciudadanos no se molestan en llamar a la policía por no verla como capaz de resolver sus problemas.
Como parte de su plan, Lobo ha anunciado que quiere fundir los ministerios de Defensa y de Seguridad en una solo, acción que ha provocado cierta controversia en su país.
La alternativa propuesta por los que adversan el plan de Lobo es la de crear “grupos elites”, algo como los “intocables” que fueron introducidos en Chicago e introducidos a todos a través de la serie famosa de televisión con el mismo nombre.
Es muy posible que él piense ejecutar ambas cosas la fundición de los dos cuerpos de seguridad y la creación de un grupo “intocable”.
¡¡En Costa Rica no se conoce ningún plan para enfrentar el reto!!

Carlos Denton
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