Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

Enviar
Miércoles 2 Noviembre, 2011


PIZARRON
El PACquetazo tributario y la Mandataria

Los impuestos son gravámenes o tributos que exige el Estado para fines públicos. Como tales son cargos u obligaciones que deben atenderse.
El tributo es el que paga el vasallo a su señor para indicar su sumisión, y el régimen o sistema tributario es el que se establece para cobrar esas obligaciones o cargas continuas.
El Proyecto de Ley que conocen los diputados como PACquete Tributario de los partidos Acción Ciudadana y Liberación Nacional, es el conjunto de cargas que se tratan de imponer sobre las personas, habitantes y ciudadanos de Costa Rica, que más pueden cubrirlas por sus salarios, pues se trata de una recaudación en la que más del 70%, de lo que se pretende recoger proviene de impuestos indirectos y el de venta, que son los que pagan las personas pobres o ricas, sin importar los ingresos que tengan.

Históricamente el Parlamento como institución, y sus miembros, los parlamentarios, congresistas o diputados, según se llame el Poder Legislativo, inició arrancándole al gobernante absoluto, al monarca, esta facultad de aprobar impuestos. Por eso, los diputados tienen todo el derecho de discutir ampliamente, sin censura ni restricción, la propuesta de impuestos que la Primera Mandataria ha elaborado a su conocimiento, y aprobarlos, rechazarlos, o aceptarlos con las modificaciones que estimen convenientes.
La representación política popular se expresa en el mandato que dan los ciudadanos a quien designan en el Poder Ejecutivo para que se preocupe por el mayor bienestar del pueblo y lograr la mayor felicidad posible, como decía Bolívar, y en el mandato a los diputados para hacer las leyes y ejercer el control político de quien gobierna y ejecuta las leyes.
La representación política, en el Poder Ejecutivo, es la manifestación mayoritaria de la voluntad de los ciudadanos del partido que gana las elecciones, que se ejerce en nombre de todo el pueblo, pero es más reducida que la expresada en el Poder Legislativo, con mayor amplitud de representación de voluntad política popular por número de partidos políticos que en él se representan con sus diputados. De allí la valoración, en este sentido, de la primacía del Poder Legislativo sobre el Ejecutivo y de considerarlo el Primer Poder de la República.
La Mandataria, la gobernante como tal, tiene el imperativo, el deber y la obligación de obedecer a los MANDANTES, a quienes ella representa como totalidad, a todo el pueblo, y no solo a quienes por ella votaron.
Como Mandataria está obligada a obedecer y servir al mandante. Por ello se le considera la primera servidora de la nación. No es la que manda. Los que mandan son los mandantes, los electores, el pueblo. El pueblo no está sometido, ni bajo vasallaje de la mandataria. Es al revés.
Que no se le olvide esto a la Señora Presidenta, bases de teoría política que debió aprender en sus estudios de ciencias políticas en la Universidad de Costa Rica y en el extranjero.

Vladimir de la Cruz