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Jueves 16 Mayo, 2013

Al recortar personal se ahorra un “gasto”, pero tiene una pérdida de capacidad desproporcional, que muy seguramente la competencia aprovechará a su favor


El nuevo valor del recurso humano

En días donde se percibe cada vez más la deshumanización de la sociedad. Donde los organismos internacionales recomiendan a los países medidas de austeridad que solo los han llevado a la miseria.
Donde por cada despido, la economía sufre un efecto multiplicador negativo y donde el sector empresarial tampoco escapa a este fenómeno ya que los despidos y recortes están a la orden del día como receta para el éxito, se hace imperante proponer un nuevo enfoque sobre el significado del recurso humano.
En la práctica y yendo más allá del concepto teórico, la definición es simple: El recurso humano es la diferencia entre el éxito y el fracaso de su empresa…o de su país.
¿No es acaso la innovación, el trabajo en equipo, el liderazgo efectivo, la lealtad y otros aportes, virtudes exclusivas del recurso humano?
Es claro que en el estado de resultados no hay un rubro que lo refleje. Se clasifica como gasto. No es de extrañar entonces que los gerentes tomen el camino del mínimo esfuerzo y acudan a la medida lapidaria de recortar personal.
La empresa es la suma de todas las habilidades de su gente. Al recortar personal se ahorra un “gasto”, pero tiene una pérdida de capacidad desproporcional, que muy seguramente la competencia aprovechará a su favor. Lentamente su empresa irá perdiendo mercado, pero usted no lo notará porque en el estado de resultados el rubro del recurso humano estará “optimizado” y usted se dará una palmada en la espalda felicitándose de su excelente decisión.
¿Qué debería hacer una empresa que es líder de su sector? Ir planeando, diseñando, pronosticando e innovando no para el presente, sino para el futuro con el propósito de mantenerse de primera.
Si no se preocupa por su cultura organizacional y mantiene programas de lealtad en su gente, pronto su competidor más próximo se los robará.
Si la empresa está en segundo lugar o en algún lugar intermedio, al deshacerse del recurso humano, estará despidiéndose de la posibilidad de ocupar el primer lugar de su sector.
¿Por qué? Simple: perderá las ideas y los aportes del personal que despida. Además, desmotivará al personal que quede y lo sumirá en un estado de incertidumbre, donde la gente no pensará cómo mejorar su trabajo, sino cómo conseguir un mejor trabajo. No estarán concentrados en dar el máximo para que la empresa mejore, sino en cómo dar el mínimo para que no los despidan.
Finalmente, si su empresa es la última, la buena noticia es que la oportunidad de mejorar es la mayor. Aquí se puede empezar de cero a moldear una nueva cultura organizacional. Puede reunirse con su equipo de trabajo, hacer una mesa redonda, conversar, hacer un mea culpa e inmediatamente buscar en conjunto la causa raíz de sus problemas y las soluciones a los mismos.
El personal al sentirse parte de la solución, pondrá en la línea su reputación, su orgullo propio y lo defenderá hasta el final.

Jesús Morgan Asch

Ingeniero
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