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“El Niño” apaga la luz en América Latina
Problemas de abastecimiento eléctrico en la región provocan creciente malestar ciudadano

Bogotá
EFE

El reciente llamado del presidente venezolano, Hugo Chávez, a sus compatriotas para que cuando vayan al baño de noche lleven una linterna y eviten prender la luz tiene tanto de anecdótico como de demostrativo de la creciente problemática energética que sacude a Latinoamérica.
La actual coyuntura, que afecta a una decena de países, es justificada en buena parte por el fenómeno de “El Niño”, que ha provocado fuertes sequías y afecta a algunos de los embalses generadores de energía en la región.
Chávez justicia la situación a que la época de lluvias, de mayo a noviembre, pasó desapercibida en 2009 debido al fenómeno climatológico, lo que ha generado, según él, escasez de agua y problemas de energía, puesto que el 75% del suministro es de origen hidroeléctrico.
A esto se suma, según el presidente, al “derroche” de los consumidores y el aumento de la “demanda eléctrica”, cuya tasa de crecimiento anual se sitúa entre un 6% y un 8%, lo que derivó en los últimos meses en frecuentes cortes de luz, que se prolongan incluso durante días, lo que ha generado numerosas protestas y que el Gobierno tome medidas de racionamiento eléctrico.
Chávez creó el Ministerio de Energía Eléctrica dos semanas atrás, cuyo titular, Ángel Rodríguez, anunció como medidas prioritarias el ahorro energético en el sector público, la sustitución de electrodomésticos de baja eficiencia y luchar contra el despilfarro.
No obstante, la oposición culpa a la falta de inversiones y el desarrollo de nuevos proyectos energéticos por parte del Gobierno, que controla el suministro nacional a través de la Compañía Eléctrica Nacional (CORPOELEC).
Las dificultades eléctricas también llegaron a Brasil, donde la noche del martes se produjo un apagón que afectó a 18 de los 27 estados del país y al vecino Paraguay en su totalidad, al parecer por un fallo en las líneas de transmisión con la central hidroeléctrica de Itaipú, compartida por ambas naciones y la mayor en funcionamiento del mundo.
El corte afectó total o parcialmente por unas cinco horas a las zonas afectadas, en especial al sureste brasileño, donde están las dos mayores ciudades del país, Sao Paulo y Río de Janeiro, según el Operador Nacional del Sistema Eléctrico.
Edison Lobao, ministro de Minas y Energía de Brasil, dijo hoy que el problema, que produjo la primera paralización de Itaipú desde su inauguración en 1982, fue causado por “descargas atmosféricas”, como rayos y lluvias, que ocasionaron un cortocircuito en líneas de transmisión y derribaron el sistema de interconexión eléctrica.
La situación es aún más compleja en República Dominicana, donde los apagones que sacuden a buena parte del país desde inicios de año han causado violentas protestas que han dejado al menos un muerto.
En barrios populares de Santiago, segunda ciudad del país, se reportan apagones de hasta 12 horas consecutivas, mientras que en Santo Domingo hay cortes eléctricos de hasta 10 horas, debido a la salida del sistema de varias empresas hidroeléctricas y eléctricas.
Ante este panorama, el Fondo Monetario Internacional (FMI) expresó ayer la necesidad de que República Dominicana reestructure el sector eléctrico.
Ecuador, por su parte, está sometido desde el pasado jueves a una serie de racionamientos eléctricos debido a severos problemas de estiaje en el sur del país, que han afectado el funcionamiento de la central hidroeléctrica de Paute, la mayor del país.
El Gobierno ya logró un preacuerdo con Perú para la compra de energía y analiza alquilarle a ese país turbinas y barcazas de generación de electricidad.
Con esto en mente, el presidente Rafael Correa indicó hoy que los racionamientos por sectores, de entre cuatro y cinco horas, podrían reducirse la próxima semana, pero insiste en su llamado a ahorrar energía.
Entre tanto, en México el Gobierno decretó el pasado 11 de octubre la extinción de la compañía pública Luz y Fuerza del Centro (LyFC), que operaba en el centro del país, incluida la capital, por “ineficiente e inviable”.
En los días posteriores al cierre de la empresa, sus operaciones fueron asumidas por la también estatal Comisión Federal de Electricidad (CFE), lo que derivó en algunos cortes de luz menores en las áreas que dependían de LyFC, que abarcaba a 25 millones de personas.
En Cuba, aunque en años recientes no ha habido cortes prolongados ni generalizados, el recuerdo de la inestabilidad del suministro eléctrico de las últimas décadas y la grave crisis económica que padece la isla hizo que en junio pasado el Gobierno aplicara un drástico plan de ahorro.
La campaña incluye severas medidas para los incumplidores en el sector estatal, como sanciones, cierre de empresas, limitaciones en el uso de aires acondicionados y equipos frigoríficos. También hay multas y cortes para los que cometan fraudes eléctricos en el sector residencial.
Un país que superó una situación apremiante fue Uruguay, que vivió con preocupación el pasado verano (diciembre-marzo) por culpa de la sequía y la baja en el nivel de agua de los ríos Uruguay y Negro, donde se encuentran las represas que generan la casi totalidad de la electricidad del país.
El Gobierno, que tuvo que importar energía eléctrica desde Argentina y Brasil, ha comenzado a experimentar con energía eólica.


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