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Jueves 23 Junio, 2011

El modelo eléctrico de Costa Rica garantiza el suministro futuro

Me refiero a las inquietudes de la señora Mónica Araya, presidente de Cadexco, publicadas en LA REPUBLICA el 7 de junio, con el único afán de aclarar dudas.
El sistema eléctrico nacional es robusto y tiene importante reserva. La capacidad instalada es de 2.500 MW mientras que la demanda máxima de 2010 fue de 1.536 MW, hoy con un crecimiento de un 3%. Estamos claros en que la demanda disminuyó durante los últimos años debido a la crisis mundial y se normalizará a futuro. Por eso el Plan de Expansión de la Generación del ICE contempla la construcción de las plantas necesarias para cubrir un crecimiento del 5%.
Este año entran en operación las plantas de Garabito, Pailas y Pirrís, con un total de 365 MW. Garabito es un proyecto estratégico para el país, pues permitirá sustituir generación de otras plantas térmicas menos eficientes, reduciendo a la mitad el costo de producción de la energía térmica por el uso de un combustible más barato (bunker) y con menor contaminación por su tecnología.
Pailas aportará 35 MW de potencia firme para los veranos, está ahora en periodo de pruebas y se inaugura en los próximos meses. Pirrís estará terminado en agosto y es importante por el tamaño de su embalse, que ayudará a respaldar potencia en época seca.
Están en construcción las plantas Toro III, Ampliación Cachí, los BOT de Capulín, Chucás y Torito, Cubujuquí, Valle Central, Balsa Inferior (CNFL) y otros, con 300 MW adicionales, que cubrirán el aumento de la demanda para los próximos cuatro años. Para 2016 se concluirá El Reventazón, con capacidad de 314 MW.
Estos proyectos suman aproximadamente 1.000 MW, a lo que se adicionará 605 MW de Diquís en 2018. Así, la oferta de energía habrá crecido en solo ocho años en más de 1.600 MW, por encima de la demanda máxima de 2010 de 1.536 MW, cubriendo sobradamente el crecimiento futuro.
De ahí la gran importancia de que en esta materia tan especializada, las decisiones políticas se basen en recomendaciones técnicas, que al día de hoy le han traído grandes dividendos al país: prosperidad, desarrollo y distribución de riqueza, logros a los que ha contribuido el ICE por más de 60 años.
Por otra parte, las plantas eléctricas, viejas o nuevas, requieren normalmente algún mantenimiento, por lo que el ICE mantiene un programa preventivo en ese sentido y realiza el correctivo cuando se requiere. Es por tanto normal que haya algunas plantas fuera de servicio, especialmente en invierno, y para ello nuestro sistema tiene una reserva de potencia que permite afrontar imprevistos.
Adicionalmente, existe un plan de modernizaciones de las plantas generadoras, por ejemplo las de Cachí y La Garita. Es así como el ICE mantiene altos índices de confiabilidad y disponibilidad de los sistemas de generación, para una confiabilidad del 96%.
Es importante recordar que el modelo eléctrico de Costa Rica ocupa el cuarto lugar en el mundo en generación con fuentes renovables, con un 92%, pero cuenta con un adecuado respaldo térmico en la época seca, cuando disminuyen los caudales de los ríos. Costa Rica solo utiliza el 4,8% de todo el petróleo importado para producir electricidad, a diferencia del resto de Centroamérica, que es altamente dependiente de los hidrocarburos, como lo indica la CEPAL.
La clave de Costa Rica como uno de los países que menos han sufrido crisis eléctricas, se debe a la planificación de largo plazo y a la capacidad técnica y financiera del ICE, que en conjunto con las cooperativas de electrificación rural, las empresas de servicios públicos, con el aporte del sector privado de hasta un 30% en la generación, han construido un modelo que es ejemplo en el mundo.

Carlos Solano Soto
Ingeniero, coordinador Comisión Electricidad
Sindicato Ingenieros del ICE