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Sábado 30 Junio, 2012


Existen funcionarios en el sector público que llegan a servirse y no a servir y no se sientan responsabilidades sobre esto

El mal manejo de los fondos públicos

Un día sí y otro también se dan informaciones sobre el mal manejo de los fondos públicos, pero no se sientan las responsabilidades sobre ello.
Es pertinente recordar algunos de esos casos, como la crisis que se ha presentado en la Caja Costarricense de Seguro Social.
La crisis tiene varias aristas, como deterioro en la calidad de los servicios, infraestructura hospitalaria inadecuada, el no contar con un nivel de medicinas necesario para la atención de los pacientes, duda sobre la solvencia financiera del régimen de pensiones, es decir, no solo es crisis financiera, pues se ha dado una mala administración y se han establecido políticas que contribuyeron a ese deterioro.
El hecho de que el Tribunal Contencioso condenó al Consejo Nacional de Concesiones al pago de daños y perjuicios a la empresa IMNSA Ingenieros Consultores S.A., la demanda es por $700 mil, que fue la responsable de supervisar la construcción de la carretera a Caldera y otras irregularidades en el manejo de los recursos públicos, nos demuestra que en nuestro país en el sector público no se asumen las responsabilidades y no se da una adecuada rendición de cuentas.
Es importante señalar otras situaciones como el pago que hizo la CCSS por un sistema de cómputo para el pago de planillas, y que nunca se usó y tuvo un costo de ¢1.000 millones. Así como el sobrepago que hizo Conavi por limpieza de cunetas, que según la Contraloría General de la República alcanzó la suma de ¢5 mil millones. Además, el cambio de destino que se dio a los recursos provenientes de la República de China en Taiwán cuyo fin era la construcción de viviendas y se aplicaron a consultorías y otros gastos.
Se debe preguntar qué pasa con el sistema de control, si no es que el control se ha convertido, en muchas oportunidades, en un fin en sí mismo, y no en un medio para mejorar el accionar institucional y para que se dé el mejor uso a los recursos públicos.
No se han establecido responsabilidades como lo establece la Ley de Control Interno, y la Ley de Administración Financiera y Presupuestos Públicos, especialmente en el artículo 110 y no ha existido una adecuada “rendición de cuentas”.
El último caso relevante de mal manejo y abuso es el que se dio con la “Trocha Fronteriza”.
En el manejo de los fondos públicos se debería tener presente el marco legal y especialmente el artículo 11 de la Ley General de Administración Pública que establece el principio de legalidad.
La experiencia me ha demostrado que existen funcionarios en el sector público, no solo en el nivel gerencial y de dirección sino a otros niveles, que llegan a servirse y no a servir. Y, como decía al inicio, no se sientan responsabilidades sobre ello.
Finalmente, me permito traer a colación la poesía de nuestro recordado Jorge Debravo: “Tenemos la obligación de luchar por un mejor destino para el hombre. Por un destino maravilloso. No nos es permitido ser observadores o simples testigos de la lucha de los pueblos. En una época como esta, ser neutral es traicionar el destino del hombre”.

Bernal Monge Pacheco
Consultor