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Jueves 18 Octubre, 2012

El keynesianismo no funciona si se aplica falazmente

El principal argumento de quienes defienden el neoliberalismo económico y comercial en contra del keynesianismo práctico es que “El gasto del Gobierno no crea prosperidad”; razón por la cual, cuando los gobiernos han aplicado políticas económicas keynesianas, estas han fallado y más bien, producido el efecto contrario, más crisis y desempleo.
Lo triste es que llevan mucho de razón; pero No porque el modelo keynesiano no funciona; sino porque lo aplican falazmente, irónica y cruelmente, al aplicarlo bajo políticas neoliberales.
¿En qué consiste la falacia neoliberal que aplicada al modelo keynesiano conduce a que se obtenga el resultado contrario al esperado? En el Gasto.
Todos y cada uno de los modelos keynesianos que han fallado al aplicarlos, lo han sido porque han aplicado el modelo neoliberal de gasto público y gasto de gobierno al modelo keynesiano cuya definición de gasto es la contraria; de ahí que se obtenga el resultado contrario.
De acuerdo con el keynesianismo la demanda agregada (capacidad de gasto total de la economía) no es necesariamente igual a la oferta agregada (la capacidad productiva total de la economía), se ve influida por una serie de factores.
El gasto del gobierno (gasto público) incluye todo el consumo público y la inversión pero excluye los pagos de transferencia hechos por el Estado.
La adquisición gubernamental de bienes y servicios de uso corriente para satisfacer directamente las necesidades individuales o colectivas de los miembros de la comunidad se clasifica como gasto de consumo final del gobierno y es lo que en la economía keynesiana equivale a la demanda agregada.
La adquisición gubernamental de bienes y servicios destinados a crear beneficios futuros tales como inversión en infraestructura o gastos de investigación, se clasifican como inversión pública (formación bruta de capital fijo) y es lo que en la economía keynesiana equivale a la oferta agregada.
Los gastos del gobierno que no están para adquisición de bienes y servicios o que representan transferencias de dinero como pagos de la seguridad social, se llaman pagos de transferencia; estos pagos se consideran exhaustivos, ya que no absorben directamente recursos financieros o crean salidas fiscales; en otras palabras, su transferencia se realiza sin ningún tipo de intercambio de bienes o servicios.
Es precisamente aquí donde está la trampa en la que ha caído el keynesianismo y que han sabido aprovechar muy bien los neoliberales.
La corriente política neoliberal ha logrado con éxito hacer creer a los gobiernos que han aplicado el modelo keynesiano que los pagos de transferencia son gastos de demanda agregada, cuando No lo son.
Cuando un gobierno acude al rescate del sistema financiero, pagando a lo agiotistas y especuladores por sus pérdidas, está realizando pagos de transferencia; No nunca, generando demanda agregada.
Sin ningún tipo de intercambio de bienes o servicios No puede haber demanda agregada; por lo tanto, No puede haber un crecimiento de la capacidad productiva total de la economía; es decir, de la oferta agregada; que es lo se pretende al final con la economía keynesiana.
Todo lo contrario, al no haber ningún tipo de intercambio de bienes o servicios, al no haber un crecimiento de la capacidad productiva total de la economía; la economía se deprime, crece el desempleo y la desigualdad social.
Esos son precisamente los efectos que hemos visto en los gobiernos y las economías que han aplicado el keynesianismo bajo la trampa neoliberal de confundir los pagos de transferencia con demanda agregada.
El modelo keynesiano funciona si se aplica en su correcto sentido económico; el aumentar la demanda agregada, aumentado la adquisición gubernamental de bienes y servicios de uso corriente para satisfacer directamente las necesidades individuales o colectivas.
¿Cómo se logra eso? Aumentando adquisición gubernamental de bienes y servicios destinados a crear beneficios futuros tales como inversión en infraestructura o gastos de investigación.
Ese es el principio de equilibrio entre demanda y oferta agregada que inspira al keynesianismo; apliquémoslo así y obtendremos los resultados esperados; apliquémoslo del modo neoliberal y obtendremos los resultados contrarios.

Reinhardt Acuña Torres
Consultor en Biotecnología Aplicada