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¡El hechizo funcionó!
Mediante la tanda de penales Brujas se convirtió en campeón nacional

Cristian Williams
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Con sufrimiento, mucha agonía y éxtasis al máximo, Brujas se quedó con el campeonato nacional de fútbol tras vencer en la tanda de penales a Puntarenas, en la gran final del torneo de Invierno.
Una final inédita, en medio de un ambiente de fiesta en el Cuty Monge, que unos 3 mil aficionados llenaron de punta a punta, con una ligera mayoría de porteños, quienes debieron regresar con el amargo sabor de la derrota.
Brujas es un digno campeón, completó una temporada buena, pero sobre todo fue muy fuerte en las eliminatorias directas, donde creció y dejó en el camino sin apelaciones a Liberia Mía y Pérez Zeledón.
Fue una final demasiado pareja, bien por Brujas que tuvo más suerte en los penales y un portero inspirado como Luis Diego Sequeira, pero no es campeón porque haya sido más que Puntarenas, tanto es así que ambos enfrentamientos quedaron igualados.
Ayer cualquiera pudo haber ganado el juego y por ende el título, Brujas controló o al menos tuvo más tiempo la pelota, pero sin duda las opciones más claras de anotar las tuvieron los dirigidos por Carlos Restrepo.
Por cierto, Restrepo le ganó el duelo a Mauricio Wright, aunque al final fue el segundo quien salió campeón, cosas del fútbol.
Se lo ganó porque de entrada le reagrupó el equipo y les quitó la pelota a los locales, que por más que intentaban asumir el dominio, quedaban en las redes de un medio campo talentoso, encabezado por Rafael Rodríguez, de gran actuación, y secundado por José Macotelo y Hanzell Ewers.
Tanto es así que eran los visitantes los que estaban más cerca del gol, que lograron tras un pase de maestro de Rodríguez al espacio a Luis Lara, quien a los 13 minutos fusiló a Sequeira para el 1-0.
Ese era ya el tercer intento de Rafael de poner la pelota al espacio detrás de un lento Heiner Mora y un fortachón pero lento Berny Peña. Le salió y arriba el puerto.
Los locales se rearmaron, sacaron fuerzas de flaqueza y Wright se dio cuenta de que le sobraba gente en la defensa, sacó a Jason Scott y metió a Allan Alemán, jugándose el todo por el todo, mas en la primera parte la historia no cambió.
Ojo, una gran corrida de Ewers le dejó el segundo tanto en bandeja a Franklin Chacón, quien de manera inexplicable remató desviado. Allí comenzó a irse el título.
Pero la diosa del fútbol estaba del lado de Brujas, que se metió en el juego apenas al primer minuto del complemento cuando en gran corrida de Daniel Jiménez definió de lujo ante la salida de Bryan Zamora para el 1-1.
El partido entró en un letargo, demasiado respeto entre ambos y hasta temor de descuidarse y pagarlo muy caro, aunque siempre los locales eran los que apostaban más en ofensiva, eso sin peligro real.
Fue de nuevo el puerto el que tuvo para liquidar, tras un entrevero que quedó en poder de Luis Lara quien de media vuelta colocó la pelota … Sequeira vencido, todos observaban, era gol, pero … ping palo, la pelota se estrelló en el vertical y salió.
Se acabó el tiempo reglamentario, fue necesario ir a los suplementarios, 30 minutos más de sufrimiento, de agonía, de nervios, ya sin uñas, pero salvo una opción en piernas de Mario Centeno no hubo nada más y llegaron los penalitos.
Primero Puntarenas apostó a la experiencia de Mario Víquez, pero Luis Diego Sequeira comenzó su faena y lo paró, luego anotaron de manera consecutiva Try Bennett, Porfirio López, Randy Cubero, Mario Centeno, Allan Alemán, Emmanuel Campos y …
Llegó el turnó del ídolo brujo, el que la afición pidió, el mimado, Josimar Arias, era el previo al título y sucedió lo inesperado, la botó y bien lejos.
José Macotelo adelantó a los porteños, el título olía a chucheca fresca, pero Daniel Jiménez igualó. Le tocó rematar a Bryan Zamora y Sequeira detuvo, ahora sí.
Al frente de la pelota se colocó Keylor Soto, sabía que si anotaba Brujas sería campeón, estaba a 11 metros de hacer historia y no falló, apretó los dientes, fusiló y gol, ¡Brujas campeón!

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