Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

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Miércoles 14 Diciembre, 2011


PIZARRON
El gobierno y las huelgas

La Presidenta de la República, ¿para qué asumió la dirección del conflicto con los médicos teniendo su Ministra de Trabajo y otros interlocutores gratuitos como la Defensora de los Habitantes, que actuó más como parte interesada del lado del gobierno que como mediadora o facilitadora buscando una solución? ¿Para qué amenazó con despidos, con traer médicos de Cuba, Colombia y de México a sabiendas que estos debían tener autorización del Colegio de Médicos para ejercer su profesión en el país y hasta amenazaron las autoridades con cárcel a los médicos que se mantuvieran en huelga?
En el caso de los médicos de México, la Federación Mexicana de Colegios de Anestesiología negó que se contemplara la posibilidad de enviar anestesistas, cerrándole el paso a la Presidenta, casi diciéndole, no hable paja. Acudió la Presidenta al sector privado y en boca suya reconoció que los anestesistas de este sector le manifestaron que no serían rompehuelgas. ¿Para qué exponerse así?
Hace algunos años existían dos artículos en el Código Penal que sancionaban con prisión a dirigentes sindicales que convocaran a huelgas. Dos dirigentes sindicales fueron condenados con dichos artículos. La Sala Constitucional los eliminó considerándolos inconstitucionales ya que el derecho de organización sindical y el de huelga son derechos sociales constitucionales.
Cuando los trabajadores van a la huelga van dispuestos a todo. Se hace más daño a la institucionalidad jurídica política declarar la ilegalidad de la huelga que no hacer todo lo posible por resolver la situación que la provoca. Las huelgas se hacen al margen de las amenazas que sobre ellas haga el gobierno o el sector patronal. El 99% de las huelgas han sido declaradas ilegales por los tribunales de trabajo y se siguen haciendo.
En la mayoría de las huelgas se impone la razón de los trabajadores, que acuden a la huelga desesperadamente luego que agotan todas las instancias de discusión administrativa de lo que los lleva a declarar la huelga.
Casi el 90% de las demandas de movilización y de lucha de los trabajadores costarricenses gira alrededor del salario. El propio Ministerio de Trabajo ha reconocido este año que más de 3 mil patronos tienen a 300 mil trabajadores sin los salarios mínimos. ¿Qué tal si estos trabajadores hicieran paros, huelgas y marchas tan solo para exigir el cumplimiento del salario mínimo, y parar el robo continuado que se hace de sus salarios? ¿Se les haría las mismas amenazas por defender sus salarios mínimos?
En este sentido los sindicatos, por su debilidad, y por la represión existente en los centros de trabajo a los obreros y trabajadores para evitar sus organización sindical, no pueden realizar mejor su justa lucha de defensa de las garantías sociales mínimas establecidas en la Constitución, pero tampoco hay un gobierno que se preocupe por esta situación y la de los trabajadores. Y, resultado de ello hay que enfrentar las huelgas por la realidad misma que se impone.
En la huelga médica reciente las mismas autoridades de la CCSS reconocieron que pudieron haberla evitado. Entonces, ¿qué querían probar?

Vladimir de la Cruz