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El fumado también “engorda”
Este vicio tiene consecuencias sumamente negativas como la acumulación de grasa abdominal

No es nada nuevo que el consumo de tabaco está asociado con varios males como 13 diferentes tipos de cáncer, según la Caja Costarricense de Seguro Social, entre ellos el de pulmón, esófago y estómago.
De hecho se estima que entre 2005 y 2009, los tumores malignos originados por el consumo de tabaco constituyeron el 32,2% del total de egresos por cáncer (13.107 egresos), en los diversos hospitales de esta institución.
A estos males se suman los problemas de nutrición, ya que se ha comprobado que la nicotina puede tener un efecto en el peso de la persona, ya que estimularía el gasto energético, elevándolo hasta en un 3% con solo un cigarrillo además tiene el efecto de disminuir el apetito.
Para algunos estas cifras pueden no ser tan negativas, pero aunque el fumado favorezca un peso total más bajo, también puede llevar a quienes lo consumen a terribles consecuencias en lo que respecta a acumulación y distribución de grasa corporal.
“Se ha demostrado que favorece la acumulación de grasa abdominal. Así que dentro del grupo de fumadores, se ha encontrado un alto porcentaje de personas con la ‘paradoja’ de mantenerse delgados pero con una circunferencia de cintura elevada, y mayor grasa abdominal”, comentó la nutricionista Rebeca Hernández.
Precisamente el peso corporal y la circunferencia de la cintura son dos elementos aprobados por los organismos internacionales como los mejores indicadores de la situación nutricional de una población.
“Cuando la circunferencia de cintura de las mujeres supera los 88 centímetros se considera como factor de riesgo para diabetes y enfermedades cardiovasculares, mientras que la de los hombres no debe superar los 102”, comentó la nutricionista Silvia Gagneten.
Además, la proporción de grasa abdominal acumulada será mayor cuantos más años de fumar se tengan.
A criterio de Hernández las razones por las que se acumula más grasa, en especial abdominal, son varias, entre estas el aumento en las concentraciones de la hormona cortisol que se libera en momentos de estrés; en fumadores puede elevarse por una mayor activación del sistema nervioso simpático por parte de la nicotina.
Otra razón es la alteración en hormonas sexuales femeninas y masculinas.
“En mujeres se ha visto que puede aumentarse la concentración de hormonas masculinas (andrógenos), lo cual favorece la acumulación de grasa abdominal. En hombres por el contrario, lo que se ve es una disminución de testosterona, lo que lleva tanto a que se acumule más grasa como a que sea difícil aumentar o mantener masa muscular”, agregó.
El fumado también se ha visto ligado directamente a mayor resistencia a insulina, y problemas en el manejo de carbohidratos, su efecto directo es también una mayor acumulación de grasa abdominal.
La mejor recomendación para que evite estos problemas es que deje este vicio, aunque sea difícil, es la mejor solución.

Melissa González
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