Randall Madriz

Randall Madriz

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Lunes 16 Noviembre, 2015

El flagelo


Los primeros 15 años del siglo XXI han sido el marco de múltiples situaciones de naturaleza económica que han afectado a todos, con independencia del país en el que vivimos.
Más allá de hacer analizar las causas y efectos, resulta interesante aventurarnos a señalar un elemento en común que se ha hecho presente (casi sin excepción) en todos los países del mundo. Esto es, el desbalance de las finanzas públicas.


Este mal se presenta (en mayor o
menor medida) en todas las economías del planeta, con independencia de que se trate de países desarrollados o en vías de desarrollo.
Así, la presión de los gastos por encima los ingresos ha sido enfrentada de distintas maneras por los gobiernos de cada país.
La medicina a la enfermedad invariablemente pasa por la contención del gasto público pero no necesariamente por el aumento en las tarifas de los impuestos.
De esta manera, la política fiscal a nivel internacional ha tendido a “refinar” las herramientas de las administraciones tributarias en lugar de incrementar el porcentaje de los impuestos.
Por el contrario, en muchos casos se ha procedido a hacer lo más sensato en tiempos de crisis de económica: rebajar tarifas para estimular la economía.
Las medidas que, en general, se ha buscado implementar consisten en: a. Buscar mecanismos de cooperación en términos de cumplimiento tributario; b. aprobar reformas que establezcan medidas antielusivas (como normas en contra de los paraísos fiscales y de precios de transferencia); c. capacitación de los funcionarios tributarios, y d. mejoras en la captura y administración de la información.
Es mi opinión que, en general, el gobierno de Costa Rica ha seguido la tendencia mundial. Sin embargo, preocupa ver que en los textos de las propuestas de reforma fiscal existen intentos por aumentar tarifas y no estimular a la empresa privada, que es la generadora de riqueza y empleo.
El flagelo del déficit fiscal se combate de forma más eficaz si se fortalece la economía.
Ojalá los congresistas que discutirán las reforma entiendan esta verdad.

Randall Madriz
Abogado tributario
[email protected]