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Lunes 27 Junio, 2011


“La esperanza de vida de los costarricenses ha logrado niveles comparables con países más desarrollados, producto de acertadas políticas en nuestra seguridad social”

El envejecimiento de la población

El envejecimiento de nuestra población es una realidad y uno de los retos más importantes a los que debemos enfrentarnos durante los próximos años con responsabilidad, visión de futuro, y estrategias de desarrollo social, de manera que los objetivos que tome el Gobierno de corto, mediano y largo plazo le permitan estar preparado en organización y con los recursos necesarios para asegurar una vida digna a ese importante sector.
La esperanza de vida de los costarricenses ha logrado niveles comparables con países más desarrollados, producto de acertadas políticas en nuestra seguridad social; actualmente es de 77,72 años. En 1950 el 8% de la población era mayor a 60 años, en 2002 el 11% y según proyecciones para 2050 rondará el 25%.
En relación con los datos suministrados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) la tasa de fecundidad en Costa Rica en 2010 fue de 1,8 por mujer en edad fértil, esta cifra incluye el 0,2 de mujeres nicaragüenses que continúan migrando a nuestro país, buscando nuevas oportunidades de vida y tienen hijos costarricenses, por lo tanto formarán parte de nuestra fuerza laboral en los próximos años.
Le corresponde al Estado trazarles el camino entre otros, en cuanto a educación y salud se refiere y crear las condiciones adecuadas para su crecimiento. Se debe tener presente que una gran mayoría de estos migrantes son honestos, trabajadores, algunos de escasos recursos que viven en barrios conflictivos, lugar que podría inducirlos a labores delictivas.
Las migraciones han sido muy importantes para nuestro desarrollo económico, político y social; sin embargo, se hace necesario analizar cuáles deben ser las nuevas políticas y el límite de migrantes que el país puede recibir. Hay que tener presente que no todos son mujeres jóvenes o niñas que en pocos años estarán en edad reproductiva, vienen hombres y mujeres de distintas edades, algunos adultos mayores y otros con malos antecedentes; lo que amerita un serio estudio con relación a su impacto; el país debe estar preparado para enfrentar con responsabilidad esta nueva coyuntura.
De acuerdo con algunos estudios que se han realizado se calcula que a mediados de este siglo, habrá más adultos mayores de 60 años que niños y jóvenes; lo cual plantea una nueva sociedad, que traerá repercusiones en la vida diaria de los ciudadanos. Por esto se debe visualizar un crecimiento sostenido de la economía, donde las políticas deben estar dirigidas a lograr un equilibrio en cuanto a organización, producción, inversión, ahorro, trabajo, impuestos, vivienda, un régimen de pensiones sostenible, educación, salud, seguridad, infraestructura, cultura y entretenimiento.
Por ello corresponde a la actual administración y futuros gobiernos, en conjunto con la sociedad civil generar las acciones y políticas necesarias para asumir con seriedad esta nueva etapa en el desarrollo de nuestro país.

José Francisco Bolaños Arquín.
Administrador de negocios - profesor universitario
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