Claudia Barrionuevo

Claudia Barrionuevo

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Lunes 24 Noviembre, 2014

La hoy primera dama trató de explicar, sin el éxito que la acompañó en Televisa, el origen de su nueva casa, de  $7 millones, en Lomas de Chapultepec


El encanto de las telenovelas

A mí el género telenovela me gusta. No me da vergüenza admitirlo. No tengo prejuicios contra ese estilo que proviene de los folletines o novelas por entregas del siglo 19.
Claro, me gustan las telenovelas bien hechas. Nunca soporté las venezolanas y las mexicanas no me terminan de gustar. No me enganché con las nuevas producciones de Colombia, aunque seguí la primera de exportación: “Gallito Ramírez”, protagonizada por uno de mis ídolos musicales, Carlos Vives, y la entonces hermosísima Margarita Rosa de Francisco. No me perdí la imponente producción brasileña “La esclava Isaura”.
Acabo de descubrir “Downton Abbey”, una joya inglesa con todos los elementos que una telenovela exige. Es la mejor que he visto en mi vida: me he “devorado” las tres primeras temporadas en dos semanas y no pienso detenerme hasta terminar.
Como no he visto este tipo de producciones de origen mexicano, nunca oí hablar de Angélica Rivera, aunque sé es famosísima en México y posiblemente en varios países hispanoparlantes. Investigando me enteré de que fue una celebridad en la década de los 90, modelo del video musical de Luis Miguel “Ahora te puedes marchar” y protagonista de 15 telenovelas.
Su fama se amplió cuando se casó con el entonces gobernador del estado de México y actual presidente de ese país, Enrique Peña Nieto.
Hace pocos días la hoy primera dama trató de explicar, sin el éxito que la acompañó en Televisa, el origen de su nueva casa en Lomas de Chapultepec valorada en $7 millones.
La mansión fue construida a su gusto por el grupo Higa. Este consorcio, aún propietario del inmueble, ejecutó obras públicas en el estado de México cuando Peña Nieto era gobernador, e iba a construir el tren de alta velocidad México-Querétaro.
Como, al parecer, la actriz solo ha pagado el 30% del valor de la edificación, no voy a negar que la señora Rivera trabajara mucho durante 25 años y, siendo una estrella de telenovelas, debe haber ganado mucho dinero. ¿Tanto como para darse el lujo de construir una casa de ese precio? Se nota que la actuación televisiva en México sí rinde beneficios. Y eso que doña Angélica es bastante malita como actriz. ¿Se imaginan la fortuna que tendría si fuera buena?
En el video “didáctico” que subió a Youtube, la señora sobreactúa de manera ridícula y siembra más dudas de las que ya existían. Asegura que está pagando la mansión con el fruto de su trabajo y afirma que, para que ya no se hable más de su familia, va a vender la propiedad. Si esta se hubiera adquirido de manera supuestamente poco clara, venderla no es la solución.
Quienes la defienden argumentan que al no ser servidora pública no hay conflicto de interés. Señores: ella es la esposa del presidente y el grupo Higa el beneficiario de obras públicas por millones de dólares.
Me imagino la cantidad de materiales de construcción que requiere una casa de esas dimensiones. Algo de cemento debe haber sobrado y con él reforzaron las caras del señor Presidente y de la primera dama.

Claudia Barrionuevo
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