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Jueves, 15 de noviembre de 2018



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El ejemplo de David

Pedro Muñoz [email protected] | Jueves 17 diciembre, 2015


“Dormía tres horas y media. Fue difícil; tuve que renunciar un mes antes al trabajo para dedicarme a estudiar. Le pedí a Dios que me diera ese regalo, yo quería graduarme”

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El ejemplo de David

David Araya Obando luce orgulloso su título de bachiller. La suya pudiera ser una de las más de 27.709 historias de estudiantes que durante este año aprobaron las pruebas de bachillerato del Ministerio de Educación Pública.
Pero la suya es especial. Primero, porque la escribió un joven de 27 años, estudiante del Liceo Nocturno de Puerto Viejo de Sarapiquí. Segundo, porque para alcanzar ese sueño tuvo que trabajar durante 18 horas en piñeras (http://www.elmundo.cr/costarica/joven-trabajo-en-pinera-18-horas-diarias-para-lograr-ganar-bachillerato/)
“Dormía tres horas y media. Fue difícil; tuve que renunciar un mes antes al trabajo para dedicarme a estudiar. Le pedí a Dios que me diera ese regalo. Yo quería graduarme”, contó el joven.
¿Por qué David logró salir adelante? Porque tuvo una visión clara de lo que quería: crecer como persona.
Ahora espera la oportunidad de continuar sus estudios en la sede de la Universidad Estatal a Distancia (UNED) de Puerto Viejo.
Al lograr el crecimiento personal, a la vida de David seguro llegará el bienestar y, más importante aún, la felicidad.
Esos tres estados, junto a la solidaridad, son necesarios para que las personas y las organizaciones evolucionen.
La historia de David es inspiradora. Surge desde lo más profundo del espíritu humano. Su caso debe ser un llamado para que los costarricenses, sin importar su edad o condición, sigan adelante con sus estudios.
Duele pensar que luego de las vacaciones de medio periodo, 20.106 jóvenes se alejaron de los recintos educativos y con eso dejaron escapar una invaluable oportunidad.
David se mantuvo firme, contra viento y marea, sin prestar atención al 21% de estudiantes de Sarapiquí que en 2014 se marcharon del sistema educativo: el más alto del país.
Se mire por donde se mire, David es un triunfador. Pero él quiere más y por eso ha trazado metas e ilusiones con límites insospechados.
¡Celebro a la Costa Rica que Puede Más!

Pedro Muñoz