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Miércoles, 14 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


¡El duro informe sobre el Estado de la Nación!

Emilio Bruce [email protected] | Viernes 27 noviembre, 2015


La justicia social es la paz de las naciones. Sin justicia social los pueblos viven en la desesperanza y repudian al régimen político que no los ha provisto de trabajo y sustento

Sinceramente
¡El duro informe sobre el Estado de la Nación!

Unos pocos aspectos del presente informe sobre el Estado de la Nación me han interesado de manera significativa. Algunos de ellos se evidencian de manera clara. El primero es que en materia de gestión de gobierno la presente administración enfrenta problemas de conducción política en una coyuntura difícil.
El segundo es que el partido político que más ha apoyado al gobierno en su gestión es el Frente Amplio, más que el Partido Acción Ciudadana, lo que muestra divididos los intereses y prioridades del partido en el poder. La suerte política de Frente Amplio y gobierno están ligadas hasta el fin.
El tercero es el más dramático y preocupante de los asuntos tratados, la pobreza se ha profundizado y sigue creciendo.
Deseo comenzar por analizar la pobreza extrema y su crecimiento. Pocas cosas son más dolorosas al ser humano y nocivas a la estabilidad democrática del país que la formación de graves brechas entre quienes mucho tienen y los que nada poseen, ni esperanzas.
Pocos indicadores más alarmantes que el crecimiento de un sector tremendamente vulnerable. La justicia social ha sido una bandera costarricense por más de ochenta años.
La justicia social y sus instituciones no se lograron de manera fácil ni gratuita.
La justicia social se fue alcanzando gracias al impulso patriótico de muchos costarricenses. La justicia social es la paz de las naciones. Sin justicia social los pueblos viven en la desesperanza y repudian al régimen político que no los ha provisto de trabajo y de sustento.
Los recursos actuales de los programas contra la miseria se gastan mayormente en salarios de las instituciones encargadas.
Nuestro país con alma solidaria se ha ido quedando rezagado y con el mayor sentido de urgencia hay que proveer mecanismos para generar fuentes de trabajo, educación pertinente, soluciones de vivienda social, salud efectiva y pronta, servicios públicos adecuados, elementos todos de una vida moderna y de calidad que deben fijarse altos como meta de todo gobierno nacional.
Debemos volver a una sociedad que busca ser más igualitaria, más justa, más democrática no solo en lo electoral sino en la igualdad de oportunidades para todos.
La conducción política en una coyuntura de debilidad debe de ser una seria preocupación para quien lidera el gobierno. Hay que fortalecer esa conducción política inmediatamente.
Los mejores costarricenses deben de ser llamados a servir a su país independientemente de su partido.
Que sea el Frente Amplio el que más asista a este gobierno es una señal grave para el Partido Acción Ciudadana. Un partido no le “zafa la tabla” a su propio gobierno.
Las luchas internas y los intereses de sus caciques deben ceder al interés patrio. ¡Un partido “arrejuntado” sufre de estas debilidades nocivas, cuidado!
Llevar al poder una coalición no madurada, con objetivos que no todos respaldan, y metas que no son comunes puede ser trágico para Costa Rica. La lección debe ser bien aprendida. No es cualquiera quien gobierna Costa Rica.

 

Emilio R. Bruce
Profesor
[email protected]