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Sábado 1 Octubre, 2011

El doble rasero de Bruno Stagno

En su afán de promover la creación de un Estado Palestino a contrapelo de los acuerdos alcanzados por la propia Autoridad Palestina con Israel bajo el auspicio de Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea y la ONU, don Bruno Stagno hace un arroz con mango que desluce a un profesional que fue durante cuatro años representante de nuestro país ante Naciones Unidas y otros cuatro años Canciller.
Critica don Bruno la premura con que el Comité de Credenciales de la Asamblea General (AG) aceptó al Consejo Nacional de Transición (CNT) de Libia como legítimo representante de dicho país. Comparto plenamente sus reservas con respecto a la marcada inclinación del CNT hacia el islamismo radical, y sus nulas credenciales democráticas. Pero no puedo comprender la relación que tiene esta precipitada decisión, con el asunto palestino.

Omite mencionar don Bruno que, al haber estado presidida la reciente AG por el representante de Catar, fue responsabilidad del catarí definir la conformación del Comité de Credenciales. Omite don Bruno referirse al hecho relevante de que fueron los países árabes quienes promovieron el acuerdo del Consejo de Seguridad que permitió la intervención militar de la OTAN en Libia, y que fue la Liga Arabe la principal interesada en acelerar el reconocimiento del CNT—junto con Europa y Estados Unidos dizque para fortalecerlo. Omite don Bruno mencionar, para no empañar su narrativa, que Catar es ese país supuestamente moderado que le hace juego a los intereses iraníes en Oriente Medio con el que él estableció relaciones diplomáticas siendo Canciller de Oscar Arias. Omite don Bruno todos estos hechos, porque fue justamente Catar, un país árabe, el principal promotor de la decisión que él tanto cuestiona (y yo también).
A pesar de lo anterior, es necesario aclarar que el Comité de Credenciales nada tiene que ver con la admisión de nuevos países a la ONU, labor que corresponde al Comité de Admisiones. Este es dependencia (y espejo) del Consejo de Seguridad, no de la AG. Además de inducir al error no es lo mismo “el tema de la representación en Naciones Unidas” que el de la admisión de nuevos miembros se embarca don Bruno en una serie de afirmaciones que demuestran que es él quien aplica el doble rasero.
No es digno de un diplomático de su trayectoria desmerecer los procesos de negociación y los mecanismos creados por la comunidad internacional para resolver conflictos entre las naciones, apoyando en su lugar medidas unilaterales como la que pretenden validar los palestinos en la ONU. Hace menos de un año andaba don Bruno proclamando en estas mismas páginas la necesidad de que Costa Rica acudiera “a las máximas instancias el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas” para resolver su conflicto con Nicaragua, y ahora dice que los palestinos han cometido “un desafortunado error estratégico” por acudir a esa misma instancia. Entonces, don Bruno, ¿a cuál de sus dos versiones le hemos de creer?

Eliécer Feinzaig Mintz