El difícil futuro del euro
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El difícil futuro del euro

Cerca de €100 mil millones podría ser el costo de la salida de Grecia de la Zona Euro, lo que más allá del costo, representa un antecedente no solo para sus miembros, sino también para los inversionistas que podrían ser mucho más cautelosos de lo que habían sido hasta ahora.
La fuerte amenaza de una potencial desintegración de la zona cada día cobra más fuerza y los capitales han comenzado a migrar no solo de Grecia, sino también de otros países considerados riesgosos. De hecho, el Banco Central Europeo ha decidido detener los préstamos hacia ese país, con el propósito de no generar mayores deudas que pudieran comprometer aún más la estabilidad de la zona.

La consecuencia inmediata de estas acciones es el debilitamiento del euro frente a otras monedas, cuya situación económica no es necesariamente mejor pero con una variabilidad quizás mucho más medible. El euro ha perdido cerca del 1,5% de su valor en lo que va de año y algunos analistas estiman que podría caer al menos unos 200 puntos básicos más (cerca del 0,2%).
No obstante, no todo el mundo coincide con este planteamiento de la salida de la Zona Euro, ya que como se comentó al principio esto podría sentar una ruta de escape para otros países, lo que podría debilitar fuertemente las economías de los países que decidan quedarse en la comunidad.
María Fekter, ministro de Finanzas de Austria, comentó en una rueda de prensa que cuando la comunidad se planteó nunca se consideraron medios de salida, ya que de hecho es impensable salir de esta, lo que se necesita en todo caso son mecanismos estables que permitan a los países encontrar los medios de soporte suficiente para poder mantenerse dentro de la zona, lo contrarío podría conllevar a un desequilibrio de mayores proporciones.
Este planteamiento fue compartido por Sir Mervyn King, gobernador del Banco de Inglaterra, quien advirtió de los peligros de un desmembramiento de la economía europea en general si la Zona Euro llegase a colapsar.
Para los inversionistas se plantean tres escenarios posibles, los cuales son todos muy duros de afrontar: 1) Grecia (y posiblemente Portugal), dejan la Zona Euro (de manera ordenada), el euro podría recuperarse en el corto plazo, mientras que para los inversionistas arriesgados, podrían haber activos de inversión muy baratos en el mercado con potenciales rendimientos elevados. 2) Ambos países se quedan dentro de la zona: en el mediano plazo (al menos los próximos tres años), el euro podría continuar debilitado frente al resto de las monedas, pero se podrían presentar oportunidades de inversión en los mercados locales; no obstante, esto implicaría mantener la austeridad en estos países lo que ha resultado muy cuesta arriba y 3) ambos países salen a la fuerza: obviamente el peor escenario, ya que podría traer revueltas internas que afectarían la estabilidad del sistema monetario europeo en general.

Alfredo Puerta, MBA
[email protected]
Twitter @alfredopuerta


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