Enviar
Martes 5 Junio, 2012

El desarrollo y la OCDE

Durante la más reciente gira de la presidenta Chinchilla a Francia y Alemania, Costa Rica presentó formalmente su interés en formar parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), logrando posicionar al país como un posible candidato a ser miembro de esta organización.
La OCDE, centrada en promover las mejores políticas públicas para mejorar la calidad de vida de las personas, permitiría a Costa Rica contar con el apoyo y guía necesarios en el camino al desarrollo, al que tanto aspiramos.
La participación de la Presidenta en el Foro Global y en el Foro Económico Internacional para América Latina y el Caribe; el trabajo que hemos venido haciendo con la OCDE durante los últimos 18 meses en áreas como inversión, comercio, ciencia y tecnología, educación y política fiscal y con nuestra participación en el Centro de Desarrollo y en la Iniciativa América Latina; así como el acercamiento con diferentes países miembros han posicionado a Costa Rica como un candidato para ingresar a este foro. Aunado a esto, diversos eventos recientes ajenos al país, abren en definitiva un espacio para la incorporación de nuevos miembros.
Antes de realizar este viaje había una puerta cerrada, ahora nos encontramos con una abierta, que requiere un intenso trabajo de nuestra parte.
En esta nueva etapa, Costa Rica profundizará su participación en las áreas mencionadas y participará en otras, como ambiente y transparencia. Además será necesario un esfuerzo político de altísimo nivel para mantener el apoyo a nuestra candidatura.
El esfuerzo que realizamos por convertirnos en miembro de este foro, busca contar con la experiencia de los que ya han recorrido el camino al desarrollo con éxito, darnos acceso a las mejores políticas públicas para fortalecer la seguridad jurídica y la confiabilidad en el país, el crecimiento económico, la atracción de inversión, el mejoramiento de la competitividad y la productividad, y la modernización del Estado.
Nos permitirá participar de discusiones y evaluaciones entre pares y contar con los mejores indicadores internacionales y herramientas para medir nuestros programas y políticas.
Ya hemos empezado a percibir algunos beneficios de este acercamiento, como la oportunidad de comparar el desempeño de nuestros estudiantes con los mejores del mundo en el marco del Programa de Evaluación Internacional de Estudiantes y así identificar áreas de mejora para guiar nuestras políticas educativas.
Actualmente, trabajamos en un estudio sobre qué podemos hacer para atraer al país empresas centradas en la innovación y el conocimiento.
Convertirnos en miembros de la OCDE no nos convertirá en un país desarrollado de forma automática, pero sí nos dará acceso a políticas, herramientas y guía para apoyarnos en la ruta al desarrollo. El trabajo es arduo, pero no debemos privarnos de la oportunidad de aprender entre los mejores del mundo.

Anabel González
Ministra de Comercio Exterior