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Jueves 15 Octubre, 2009


El cooperativismo y la educación cooperativa


El Cooperativismo es un medio para facilitar mejores condiciones de vida a los trabajadores, tal y como lo dispone el Artículo 64 de la Constitución Política, que compromete al Estado a fomentar la creación de cooperativas.
Con estricto apego a esa cláusula fundamental de la Constitución, el legislador al promulgar la primera ley autónoma de Asociaciones Cooperativas, en agosto de 1968, “Declara de conveniencia y utilidad pública y de interés social, la constitución y funcionamiento de asociaciones cooperativas” (Artículo 1).
Por ello, una de las formas para garantizar el éxito de las cooperativas, como medio de democratización económica y distribución justa de la riqueza, se logra a través de la educación, capacitación, investigación y transferencia de conocimientos y tecnología, tanto de los asociados actuales de las cooperativas como de los potenciales, así como de quienes ocupan la dirección y administración de estas empresas asociativas.
El movimiento cooperativo nacional, en la etapa vigente, iniciada a partir de la constitución de la Cooperativa Victoria R. L. en octubre de 1943, ha sido conteste con los principios constitucionales y legales ya mencionados y se ha constituido en un eje fundamental en la consolidación de nuestra democracia política, económica y social. Para demostrarlo, solamente recurro a algunos de los datos que arroja el III Censo Nacional Cooperativo -2008- que identifica claramente quinientas treinta asociaciones cooperativas debidamente constituidas y en plena operación, de las cuales ciento ochenta y tres son cooperativas escolares y juveniles.
La membresía cooperativa es de setecientos ochenta mil personas, que representan el 37% de la población económica activa de Costa Rica y el 18% de la población nacional. Y estas cooperativas tienen en todo el territorio nacional 732 puntos de servicios, convirtiéndose en la mayor red nacional para brindar atención en las diversas modalidades de atención, destacando además, que el sector financiero de las cooperativas cuenta con 266 sucursales ubicadas en los más recónditos lugares de nuestra geografía. Y en forma directa, las asociaciones cooperativas generan, a la fecha del censo, más de sesenta mil puestos de trabajo. Y como escuela democrática real y efectiva, participan cuatro mil novecientos veintiocho hombres y mujeres en los cuerpos directivos de las cooperativas nacionales.
Considero relevante hacer una relación histórico-doctrinaria de la educación como fundamento del cooperativismo, porque ello constituye la razón de ser del Centro de Estudios y Capacitación Cooperativa R.L., (CENECOOP R. L.), que es el organismo privado, de naturaleza cooperativa, propiedad del sector cooperativo nacional, al que me referiré más adelante.
A la educación cooperativa se le conoce, desde los inicios de este movimiento, como la “regla de oro”, que contribuye a crear vinculación, unidad y solidaridad, por ello, Charles Gide (1847-1932) notable cooperólogo francés, denominó al “Cooperativismo” como “Un movimiento económico que usa métodos educacionales”.

Ulises Alfaro Portuguez
Asesor en derecho y procedimientos cooperativos
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