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Jueves 10 Diciembre, 2009


El comercio y su actual desarrollo


Dentro de la inmensa cantidad de noticias negativas que sacuden a diario nuestro país, los resultados del Índice de Confianza del Sector Comercial (ICSC) calculado por la Cámara de Comercio de Costa Rica, en noviembre, confirman un mayor optimismo ante las perspectivas de recuperación económica para 2010. Estas son buenas noticias para los costarricenses, pues el comercio está motivado por los aumentos en sus ventas, en esta época de Navidad.
Según la Cámara de Comercio de Costa Rica la percepción sobre la situación actual indica que aún se mantiene un cierto nivel de desconfianza como resultado de la contracción económica que experimenta el sector, marcando 96 puntos; mientras que las expectativas para los próximos seis meses superan el nivel de confianza, con 122 puntos. Claramente el sector comercial está percibiendo un proceso fuerte de recuperación económica en el corto plazo.
Los números hablan en forma elocuente en cuanto a la significación, dentro de nuestro accidentado proceso de desarrollo del comercio en una democracia como la nuestra, que afortunadamente ha salido airosa de muchas pruebas.
En este mundo convulso en que vivimos, con doctrinas populistas y totalitarias ajenas a nuestra idiosincrasia, resulta alentador encontrarse de vez en cuando con trabajos como el del intelectual Michael Novak, para quien el capitalismo no es el monstruo devorador que presentan sus detractores, ni el comercio, por supuesto, la actividad contra la que se enderezan los disparos del totalitarismo en muchas latitudes.
La defensa de la libre empresa es la defensa de la eficiencia, la productividad, la competitividad, la innovación, la tecnología y la prosperidad, subrayando que es en muchos aspectos la defensa de la libertad de conciencia, no solo en el ámbito espiritual y no solo en la política, sino también en las decisiones económicas cotidianas, por cuanto es la defensa del orden pluralista del capitalismo democrático, contra el orden rutinario y rígido de cualquier tipo de populismo y totalitarismo que nos amenaza cada día más.
Poder enorgullecerse de este tipo de capitalismo y defender con él la libertad del hombre, sería la mejor lección del extraordinario ensayo de Novak, que nos sirve de soporte al aplicarlo a nuestra democracia, a nuestra libertad, y definitivamente a nuestro comercio.
Esto seguirá siendo posible en una democracia como la nuestra, si los principios de libre empresa continúan vigentes junto con un cambio ya a la problemática de la criminalidad e inseguridad ciudadana en el menor plazo posible, para reducir el alto costo y vulnerabilidad a la que se enfrenta el comercio en la provisión de bienes y servicios.

Antonio López Escarré
Empresario y político