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Lunes 29 Marzo, 2010

El capitalismo salvaje no se debe seguir

Si bien estamos claros en que el capitalismo es el mejor sistema que se puede aplicar, y no hay otro que pueda sustituirlo actualmente, se deben realizar ajustes al sistema que se ha venido aplicando, dadas las tres crisis que nos afectaron en 2008 —la crisis de los altos precios de los granos, la energética y la financiera, así como la crisis económica mundial que no ha concluido, propiciadas en parte por la aplicación del capitalismo salvaje o liberalismo extremo, que considera que en los procesos de globalización se da el surgimiento de una nueva era de riqueza y de crecimiento con oportunidades para nuevos actores. De acuerdo con esta visión, la globalización de la producción y los mercados mejora las oportunidades de acrecentar las ganancias a nivel mundial, sobre todo en las naciones industrializadas y en algunos de los países en despegue, aunque reconoce que agudiza las luchas distributivas a nivel nacional e internacional.
Hoy el capitalismo neoliberal salvaje, pretende mantener su hegemonía a costa de cualquier precio con tal de mantener bajo su imperio a los países conocidos como tercer mundo.
No obstante que la supervisión y regulación de mercados nunca había sido apetecible al Foro Económico Mundial y tampoco los políticos solían lograr preeminencia sobre los grandes empresarios. Ahora quieren cooperar juntos en una nueva arquitectura financiera, que evite cataclismos como la crisis financiera mundial que nos afecta actualmente, y que aún no se sabe cómo terminará.
En la cumbre mundial de Davos 2009, se quiere un nuevo orden para después de la crisis, los financieros han adoptado la discreción y los políticos han tomado el estrado. Lo cierto es que la sombra del proteccionismo se cierne sobre el comercio y las finanzas, y se esta propiciando la supervisión y regulación de los mercados financieros. Por lo que el proteccionismo fue el asunto que dominó el último día de debates en Davos y en otras cumbres realizadas posteriormente, hasta el extremo que los representantes de la Organización Mundial del Comercio, con su presidente a la cabeza, Pascual Lami, se reunió con los ministros de Comercio de una veintena de países para analizar el problema.
Se continúa con la viejas polémica:”Unos pidiendo más mercado y otros pidiendo más estado”. Al respecto es pertinente tener presente lo expuesto por Juan Carlos Martínez Coll “muchos confiamos en que ese sistema futuro satisfaga nuestros más íntimos anhelos de solidaridad, cooperación y equidad, que permita la desaparición del hambre, la miseria y la marginación y que todo ello sea compatible con el respeto a los derechos humanos y el impulso a la creatividad individual.”
Para esto se debe propiciar un sistema capitalista con una sociedad balanceada que da un lugar adecuado a las empresas, a las entidades públicas, y crecientemente, a la sociedad civil. En dicho sistema la economía debe estar al servicio de las personas y del medio ambiente.

Lic. Bernal Monge Pacheco
Consultor Externo