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El balance entre lo complejo y lo predecible

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Internet / La República
Los patrones de percusión en los que la complejidad musical se balancea con un ritmo predecible influyen en el disfrute de la música y el deseo de bailarla, según una investigación difundida en Public Library of Sciences ONE.
Moverse al compás de la música “es un placer humano esencial relacionado particularmente con el ‘groove’ musical”, según el equipo investigador encabezado por Maria A. G. Witek de la Facultad de Música en la Universidad de Oxford, Reino Unido.
“Groove” es la sensación que a la música aporta la sección rítmica de una orquesta o banda, incluidos la batería, el bajo o contrabajo, la guitarra y los teclados, y que incita al movimiento.
Desde el punto de vista estructural la música asociada con el ‘groove’ se caracteriza a menudo por la complejidad rítmica en forma de la síncopa que se observa en estilos como el funk, hip hop y la música electrónica bailable”, agregó el estudio en el cual colaboraron investigadores de la Universidad Aarhus y la Academia Real de Música de Dinamarca.
Muchos estudios han indicado que la complejidad estructural se relaciona con el efecto positivo de la música en términos más amplios pero, añadieron los investigadores, “la función de la síncopa que causa el placer y el movimiento corporal en el ‘groove’ no se conoce”.

Washington / EFE

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