Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 17 Septiembre, 2014

¿Recortará sus planillas engrosadas este gobierno?


El abecedario del IVA

Con el anuncio del gobierno que pretende proponer un Impuesto de Valor Agregado, IVA, para sustituir al de ventas, se han oído comentarios, principalmente negativos, de varias personas y grupos; pareciera que algunos no entienden lo que es este impuesto y cómo funciona.
El IVA se aplica cada vez que hay una transacción en toda una cadena que comienza con la materia prima y termina con la compra del consumidor final.


Por ejemplo el que tala un árbol y lo vende al aserradero, allí se aplicaría el IVA. Después cuando el aserradero vende la madera a la fábrica de muebles, otra vez el IVA y cuando esta vende la mesa a una tienda, de nuevo se cobra. Finalmente el que lo compra para su casa paga. Se establece una “cadena” y cada transacción provoca este cobro.
Pero, y este es el punto más importante, no es que se multiplica el impuesto con cada intercambio. Al final de cada mes el que cobra el IVA a sus clientes rebaja lo que pagó a sus proveedores.
Si la Asamblea Legislativa aprueba el IVA habrá ganadores, perdedores, y algunos que no serán afectados significativamente. Casi todos los que actualmente funcionan como recaudadores del impuesto de ventas serán ganadores.
Un ejemplo del sector turístico pudiera servir como ilustración. Un hotel actualmente cobra un 13% sobre el alquiler de sus habitaciones; al final del mes tiene que recoger todo el dinero que recibió y entregarlo al fisco. Con el IVA, el hotel podrá restar lo que pagó sobre su cuenta de luz eléctrica y otros gastos similares de lo recaudado de los pasajeros y entregar solo el saldo.
Si no se diseña bien el IVA los perdedores serán los pobres que estarán pagando un monto desproporcionado de sus ingresos.
Seguramente se tomarán medidas para proteger a los que menos tienen, eximiendo los artículos de la canasta básica, los útiles y uniformes escolares y otros similares.
Se tiene que aplicar el IVA a los servicios porque si no este impuesto sería tan regresivo como es ahora el impuesto de ventas. La verdad es que más próspera la persona, mayor la proporción de sus gastos en servicios de toda índole.
Alquileres, instructores de pilates, asesores, investigadores de mercado, médicos, abogados, publicistas y otros se convertirán en recaudadores de este impuesto nuevo.
En algunos casos, como las escuelas y colegios privados, se podría establecer una porción mínima de lo que se cobra mensualmente como exenta del IVA. Pero todos tendrán que pagar para no romper la cadena. Algo similar se podrá hacer con los pagos a médicos privados.
Si el IVA funciona ya no se escuchará con frecuencia la frase “con o sin factura” porque habrá muchos que quieren y necesitan ese papelito timbrado.
Por supuesto el gran ganador con el IVA será el gobierno que recibirá nuevos ingresos para cubrir parte del déficit que pone un freno a la economía nacional.
¿Recortará sus planillas engrosadas este gobierno?

Carlos Denton
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