Miguel Angel Rodríguez

Miguel Angel Rodríguez

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Lunes 26 Marzo, 2018

El TPP resucita como CPTPP

En el primer día en su cargo, el presidente Trump retiró a EE.UU. del Acuerdo Trans-Pacífico de Asociación (TPP por su sigla en inglés). Muchos pensaron que ello significaba la muerte de ese importante acuerdo comercial, que fue promovido por el gobierno del presidente Obama para establecer reglas de libre comercio en el Pacífico y asumir un liderazgo en este campo, definiendo las nuevas reglas comerciales y dejando por fuera a China. Para el presidente Obama el TPP “fijaría las reglas para el comercio global”.

Pero el TPP resucitó sin EE.UU.

El pasado 8 de marzo los 11 países que con EE.UU. habían firmado el TPP (Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Singapur, Perú y Vietnam), aprobaron en Santiago de Chile el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP por sus siglas en inglés).

Este tratado incluye países que con el 7% de la población del mundo (495 millones de habitantes) producen el 14% del PIB mundial, realizan el 15% del comercio internacional y reciben el 13% de la Inversión Directa Extranjera.

El liderato para la creación del CPTPP lo tomó Japón, y los firmantes dejaron la puerta abierta para una futura incorporación de EE.UU. Algunos sectores productivos de ese país podrían promover esa incorporación para no desmejorar sus posibilidades competitivas. Con este acuerdo, por ejemplo, la carne de res de Australia, Canadá y Nueva Zelanda no pagará impuestos de importación en Japón, mientras la procedente de EE.UU. tendrá una tarifa del 38,5%.

De manera contraria al espíritu original de confrontación con China y su modelo centralista de Estado empresario, ahora esa puerta está también abierta para esa creciente potencia económica y algunos funcionarios chinos ya han estado estudiando una posible participación, según lo manifestó al tiempo de la firma el entonces ministro de Relaciones Exteriores de Chile Heraldo Muñoz.

Todos los aspectos arancelarios del TPP sobrevivieron, pero algunas normas reguladoras fueron eliminadas, pero podrían ser revividas para facilitar una posible incorporación de EE.UU. con un gobierno diferente, pues ese país las había propuesto. A pesar de ello el CPTPP comprende importantes reglas relativas a legislación laboral, protección del ambiente, propiedad intelectual y compras gubernamentales. El carácter multinacional del acuerdo facilita la integración de cadenas de valor internacionales, lo que no se consigue con acuerdos bilaterales.

El Peterson Institute for International Economics estima que los miembros de este acuerdo comercial —que ha sido declarado como el más importante de los últimos 20 años— tendrán una producción mayor en un 1,7% para 2030 ($147 mil millones) gracias a su implementación. Las economías más pobres como Perú y Vietnam son las que más ganarán, con una expansión de sus PIB del 2% al 3%.

Los países integrantes del CPTPP han demostrado que a pesar de la actual renuncia de EE.UU. a liderar la apertura comercial, otros países pueden hacerlo, y así logran revertir la corriente contraria al libre comercio internacional que hoy se da. Y lo han hecho muy oportunamente cuando la decisión del presidente Trump de imponer altas tarifas arancelarias a las importaciones de acero y aluminio da nuevas señales y configuran pasos concretos de su administración en contra del comercio internacional.

La firma del CPTPP señala el camino que nosotros debemos seguir ante las amenazas al libre comercio internacional: fortalecer y extender nuestras alianzas comerciales. Tres de los países integrantes de la Alianza del Pacífico, Chile, México y Perú, forman parte de este nuevo y poderoso acuerdo de comercio multinacional. Ello hace aún más importante para Costa Rica terminar de integrarnos a la Alianza del Pacífico.