Arturo Jofré

Arturo Jofré

Enviar
Viernes 29 Agosto, 2008

El ranking de profesiones

Arturo Jofré

Los médicos, los educadores y los periodistas son los grupos en que la sociedad costarricense tiene más confianza. Los prestamistas son los peor percibidos. Tampoco les fue bien a sindicalistas, policías, pastores evangélicos, empleados de gobierno, vendedores de lotería, abogados y empresarios, quienes tuvieron más respuestas negativas que positivas. El periodista Eduardo Baldares hizo una publicación con opiniones en LA REPUBLICA, la que se basa en una encuesta realizada por CID/Gallup para determinar cómo la sociedad percibe ciertas profesiones y empleos en nuestro país. Se consideraron solo 13 grupos, pero hay suficiente luz como para penetrar en el campo del estimado doctor Carlos Denton con algunas reflexiones.
¿Qué elementos pesan en el público para percibir bien o mal a un determinado grupo? Descartemos tres factores que se extraen de esta encuesta. Primero, el factor económico no es por sí mismo un factor que inspire confianza, como ocurre con los prestamistas; por el contrario, un educador inspira confianza sin tener dinero. Segundo, el poder en sí mismo no es una fuente que genere confianza, ya sea que este poder se genere por el capital (empresas), por la capacidad de movilizar masas de personas o por otras fuentes. Tercero, la especulación (prestamistas, vendedores de lotería) es una fuente muy rica de desconfianza.
Los grupos que generan más confianza en la sociedad poseen una vocación de servicio muy acentuada. Tienen una vocación de servicio intrínseca, que va más allá de una motivación gremial, empresarial o de grupo, es un deseo de ayudar a otros aunque no los conozcan.
El médico tiene una vocación de ayudar, a ellos confiamos la vida o la de los seres queridos. Por otra parte, la educación es también una vocación: ayudar a otros a crecer. Una profesora de preescolar debe concentrar toda la paciencia del mundo para ser la tutora de 20 o más niños y de madres y padres vigilantes, ansiosos y rabiosos. La educación es una forma de entrega. ¿Y los periodistas? También es una vocación y muchos les reconocen el esfuerzo que realizan en la formación de opinión, en la vigilancia rigurosa del acontecer social.
Hay un poco más del 40% de opiniones que todavía los periodistas deben ganar, tal vez haciendo más amenas e interesantes las buenas noticias, o acentuando más la honestidad de sus apreciaciones. Hay un 30% que los educadores y los médicos deben tratar de ganar, tal vez fortaleciendo su deber social de servir como prioridad fundamental.
La confianza social es el premio más honroso que puede ostentar un grupo. Cuando hay confianza la gente perdona mucho. Al revés, la desconfianza puede ser muy destructiva, sea para un individuo, un grupo o una empresa. Por eso hay gente a la que no se le cree aunque diga la verdad. La clave de esto es la credibilidad y ella se logra y consolida con un comportamiento consistentemente honesto y orientado hacia la gente. Ese es el desafío.