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Lunes 17 Abril, 2017

EL PODER DEL VOTO

Los resultados de la convención interna del PLN el 2 de abril pasado son el inicio de una llamada de atención a los políticos costarricenses tradicionales y a todos en general debido a sus múltiples engaños, a sus desproporcionados salarios, a sus desmesuradas pensiones, y a su continua opulencia y desmadres.
En Costa Rica hace falta un tipo de partido y unos políticos que hagan política de manera muy diferente a como se ha hecho hasta ahora, que sean transparentes, sinceros y que sus mandatos políticos no se perpetúen más de 8 años en sus sillones, que cobren como cualquier ciudadano, y que tengan la misma pensión que cualquiera, o sea, ningún tipo de privilegios.
Todo debe cambiar: la Constitución, las instituciones del Estado, la justicia, los partidos, la ley electoral, la ley hipotecaria, la ley de financiación de partidos, la función pública, el control sobre los bancos, la ley laboral, las relaciones con la Iglesia, la educación, el sistema productivo.
En las próximas elecciones el voto puede ser mucho más fragmentado que nunca y la abstención se mantendrá como otra opción más. Los ciudadanos queremos una política real no una política de la imagen, de los gestos, de falacias, mentiras y corrupciones, eso ya no vale.
En este sentido, el voto representa la decisión suprema del elector, motivado por diferentes factores y motivaciones históricas y circunstanciales, que se manifiestan, concretan y depositan en la urna.
El voto es un acto cargado de significados culturales, que refleja en su orientación costumbres, hábitos, preferencias, filias y fobias políticas. Es decir, el voto también es resultado de un proceso sociocultural y político.
Por lo tanto, los costarricenses atendiendo el llamado a la convocatoria abierta del PLN han acudido a sufragar el voto como un acto de firmeza por medio del cual se elegirán a quienes velarán por los intereses de los ciudadanos como servidores públicos.
Esto supone, que en un país democrático, el voto es el acto por medio del cual el ciudadano manifiesta una simpatía o antipatía, hacia un determinado partido o coalición de partidos, su programa electoral y sus candidatos.
En este contexto, refleja al propio votante: su pasado, su presente y su futuro que motivado por el hartazgo, el descontento, la inconformidad, el malestar y la irritación social en contra de algunos de los partidos contendientes o sus candidatos y/o sus plataformas político-ideológicas acude al voto.
El voto es un derecho que consiste en brindar apoyo a una propuesta o por un candidato en forma anónima. La importancia del voto radica en que es un recurso para definir los caminos a seguir por parte de una comunidad, incluidos grupos reducidos, grandes regiones o la nación.
Finalmente, el voto es el ejercicio político más directo y personal de la democracia. Es la irreemplazable expresión de la voluntad general que confiere legitimidad al ungido para gobernar.

Luis Fernando Allen Forbes
Director Ejecutivo
Asociación Salvemos El Río Pacuare