El marketing y la gestión del talento humano
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¿Alguna vez se ha preguntado cuál es la relación entre mercadeo y recursos humanos? Pensaríamos que no tienen mucho en común, ya que uno se encarga de gestionar el talento humano en la organización y al otro lo vemos como un tema meramente comercial, cuando en realidad el mercadeo es la especialidad que analiza no solo el comportamiento del mercado, sino también el comportamiento de los consumidores, que al fin y al cabo también son personas, así que podríamos decir que el cliente final de ambas áreas son los seres humanos, con la diferencia de que uno es a nivel externo y el otro interno dentro de una organización.

En una era en donde todo es tan cambiante, los productos y servicios se vuelven obsoletos rápidamente y se obliga a las empresas a estar en una constante renovación en función de su contexto, tanto para su público externo como interno, ya que esto mismo ocurre con las personas, vamos evolucionando de acuerdo con las etapas de vida y conocimientos que vamos adquiriendo.

El marketing interno entonces trata de alguna manera, de vender la idea de “empresa”, con sus valores, cultura, objetivos y costumbres, a ese mercado meta que se llaman colaboradores. Esto con el objetivo último de crear “marca de empleado” que lleve a incrementar la identificación que hay con la organización y la motivación hacia su empleo, y como consecuencia directa, se incrementará también su productividad.

¿Cuál es el producto de este marketing interno? Un buen clima laboral, por ejemplo, buenas condiciones laborales, o bien, beneficios acordes con la población que se tiene, etc.

Entonces, como gestores del talento humano, debemos entender ese consumidor final, necesitamos saber qué piensa, cuáles son sus deseos, necesidades, anhelos y preocupaciones. Necesitamos además, saber acercarnos a él… ¿Cómo lo hacemos?, a través de campañas continuas de comunicación interna, y hacer llegar la información a todos los niveles. Si esto no se planea entendiendo a su personal, pasa lo mismo que con un producto a la venta que no se vendió porque no se llevó a su público meta.

¿Y como líderes?, la naturaleza de los seres humanos es ser profundamente sociales. Esto implica que nuestro pensamiento, nuestros valores y nuestros comportamientos están completamente influenciados por otros significativos, en este caso nuestros líderes. Esto, de manera agregada, crea la identidad cultural. Los líderes deben ser quienes compren ese producto de primero y funcionar como ejemplo a seguir.

Además, ¿recuerdan aquella misión y visión que se redactó cuando la empresa empezó operaciones?, aquí va a ser de mucha utilidad, este dicho plan de mercadeo debe ir enteramente ligado a la estrategia organizacional. Vamos a querer dirigir a nuestros colaboradores hacia donde nuestra empresa se está dirigiendo. De otra manera, no habría coherencia.

Finalmente, pregúntese, ¿estamos llevando a nuestros colaboradores hacia donde la empresa se visualiza en el futuro? Si la respuesta es no, o no sé, reflexione sobre el tema e identifique si el problema es de identidad corporativa, y recuerde: cuando las gerencias de recursos humanos encuentren la manera de dar un valor agregado a las organizaciones, es cuando se va a dar esa diferenciación en el mercado, anímese a crear esa diferencia.

Escrito por Giuliana Palavicini C.


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