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Miércoles, 16 de octubre de 2019



COLUMNISTAS


El libro sagrado de los costarricenses, ¿cuál es?

Vladimir de la Cruz [email protected] | Miércoles 27 marzo, 2019


Pizarrón


Los textos o libros sagrados son los que fundamentan una religión, una fe religiosa, que para quienes los siguen son resultados muchas veces de inspiración divina. Los Libros Sagrados responden más a leyendas, basadas en tradiciones orales, y que luego fueron escritas, y son textos que también combinan relatos legendarios como historias que terminan aceptándose como reales. Estas interpretaciones pueden ser tan variadas como religiones o creencias haya, y en controversia con quienes no son creyentes, o que las niegan. Los textos sagrados tienen su propio valor para las comunidades que los tienen como sagrados, para validar una determinada creencia, y la importancia del libro sagrado la da la propia cultura, o sociedad donde se tenga como tal, sea desde el punto de vista histórico religioso o propiamente literario. Algunos de estos libros sagrados se consideran revelados por una divinidad, y en este sentido son la fuente teológica de la religión que así los considere o estime.

Los libros sagrados en muchos casos son de acceso a los miembros de la religión que los sigue, en otros están al alcance de cualquier persona que los quiere leer, interpretar o estudiar. Los libros sagrados se mantienen como se les reconoce su existencia, no se les pueden hacer modificaciones, cambios o adiciones.

Las traducciones de los libros sagrados generalmente reciben una aprobación oficial. Iglesias o congregaciones religiosas generalmente regalan sus textos sagrados, otras exigen un pago por el derecho de impresión, el copyright.

Los libros sagrados tienen distintas formas de ser presentados o tenerse, sea como rollo, códices, en un único texto o en varios tomos, y como recopilación en varios volúmenes, que resultaron de la tradición oral trasmitida por generaciones hasta que se preservaron de manera escrita.

Las religiones o creencias religiosas más importantes hoy en el mundo son el cristianismo, el judaísmo, el islamismo, el budismo, el hinduismo el sijismo, los bahai y la religión tradicional china. Las tres más grandes son el cristianismo, el islam y el hinduismo. En todas ellas hay valores semejantes, paz, igualdad, mandamientos o normas morales que seguir, tolerancia.

En el desarrollo de estas prácticas religiosas se dieron desde corrientes politeístas, hasta monoteístas, que son las dominantes hoy.

En la práctica histórica muchas de estas religiones provocaron movimientos políticos por impulsarlas, imponerlas como únicas y verdaderas, ocasionando con ello guerras interreligiosas, expansiones de imperios con este mismo fin, imposición de ellas como resultado de procesos de colonización y colonialismo, como fue el caso de la imposición de la religión católica a las colonias ibéricas en el continente americano, con destrucción, hasta donde se pudo, de los valores y creencias no católicas de las comunidades indígenas originarias americanas.

La Biblia, como concepto, viene del latín biblĭa, y este concepto del griego βιβλία biblía, que refiere a “libros”. Se considera que el nombre de biblia surgió como diminutivo del nombre de la ciudad de Biblos (Βύβλος, Býblos), que era un importante centro comercial o gran mercado de papiros de la antigüedad, siendo un término o concepto usado antes del nacimiento de Cristo.

Como concepto en la tradición cristiana se confirmó el concepto de Biblia en el Concilio de Hipona, en el año 393, luego fue ratificado en el Concilio III de Cartago, en el año 397, y más tarde en el IV Concilio de Cartago, en el año 419. Luego de la separación de Martin Lutero, en 1519, en el Concilio de Trento, del 8 de abril de 1546, se reconfirmó el concepto. Las biblias cristianas no católicas, ortodoxas, son ligeramente más amplias, ya que incluyen el Salmo 151, la Oración de Manasés, el Tercer libro de Esdras y el Tercer libro de los Macabeos, el Cuarto libro de Esdras y el Cuarto libro de los Macabeos, entre otras cosas.

Con el surgimiento de los protestantes en el siglo XVI y su reforma se impuso la idea de “una sola escritura”, una sola Biblia como fuente de la doctrina cristiana.

En la tradición católica es fuente doctrinal no solo la Biblia sino también, desde el 18 de julio 1870, cuando el papa Pío IX, en el Concilio Vaticano I, promulgó la constitución Pastor Aeternus, que reafirma la Primacía papal y proclamó la infalibilidad del Sumo Pontífice en asuntos de fe, moral y doctrina cristiana, lo que se conoce como dogma de la infalibilidad papal, en cuanto se impone como único “sucesor de Pedro” y, “custodio y depositario de las llaves del Reino de los Cielos”, siendo el Papa, de esta manera, la suprema autoridad y supremo poder del Obispo de Roma, en la Santa Sede, sobre todas las diversas iglesias que componen la Iglesia católica en sus diferentes, casi una docena, de ritos latino y orientales. Para los protestantes no hay cabeza única de la Iglesia reconocida en el Papa, para ellos es Jesucristo. El judaísmo rechaza el Nuevo Testamento y su fuente doctrinal es el Talmud.


La Biblia sobre todo es un libro de fe, se dice que es o expresa la palabra de Dios comunicada a los hombres, para los cristianos, es en ese tanto un libro espiritual. El libro de la Biblia es un conjunto de libros, por las partes en que se divide, especialmente el Antiguo y el Nuevo Testamento. Hay diferentes ediciones, versiones y traducciones. La hay oficial para la Iglesia católica. Para los cristianos opera el Antiguo y Nuevo Testamento, para los judíos solo el Antiguo Testamento, donde predomina el origen y desarrollo del pueblo de Israel. El conjunto de libros que se contienen en la Biblia es de 66, de los cuales 39 textos responden al Antiguo Testamento y 27 al Nuevo Testamento. Para todas las religiones cristianas existe una sola Biblia. Así la Biblia es su libro sagrado, el más importante de la tradición judeocristiana. Recoge la Biblia cristiana escritos hebreos, arameos y griegos.

En el Antiguo Testamento se narra la creación del mundo, del primero hombre y de la primera mujer, de su vida y expulsión del Edén, de los primeros profetas y de la vida del pueblo de Israel, así como las historias relacionadas con el Arca y el Diluvio Universal, la construcción del Templo de Salomón, que llega a inspirar hoy incluso a los masones.

Hay mucho de relatos mitológicos y de leyendas, más que narración histórica documentada. En distintos momentos se recogieron por vía oral y luego de forma escrita. En el Nuevo Testamento está presente la vida de Jesús, que se recoge fundamentalmente por medio de los llamados evangelistas, Lucas, Mateo, Marcos y Juan. Jesús no dejó nada escrito y los textos de estos evangelios fueron redactados en los siguientes 100 años, después de su muerte, en que se supone su existencia. Ninguno de los evangelios fue escrito por testigos directos de la vida y tiempo de Jesús. Hay un evangelio, el de Tomás, que sí se considera testimonial de la época de Jesús, pero no ha sido incorporado al canon oficial de los evangelios. Hay personas y estudiosos que niegan su existencia. Católicos, protestantes en general, y judaístas difieren en cuanto a los libros de la Biblia, aunque coincidan en la mayoría de ellos, especialmente del Antiguo Testamento, destacándose en este caso para los judíos la Torah, en cuanto a los libros del Génesis, Éxodo, Levítico, Números y el Deuteronomio.

La Biblia cristiana está considerada como el libro que más ha sido editado en el mundo, y uno de los libros de mayor influencia.

En cuanto a Jesús están también los textos manuscritos de Nag Hammadi, de tradición gnóstica, a modo de códices, que están en el Museo Copto de El Cairo, que son traducciones coptas, que presentan otra versión de la vida de Jesús, diferente de la oficial, en 13 manuscritos. Estos manuscritos de Nag Hammadi fueron descartados del canon bíblico, se les llegó a considerar heréticos, y se enmarcan más dentro de las tradiciones gnósticas, en la cuales la misión de Cristo no redime del pecado sino que es un guía de conocimiento espiritual.

Del mismo modo, las otras religiones históricas, tienen sus propios libros sagrados. Y, puede haber tantos libros sagrados como religiones haya, y que se fundamenten en un libro o un texto de esta naturaleza. Así, por ejemplo, tenemos los siguientes:

El Bardo Thodol, o el Libro Tibetano de los Muertos, que es el texto sagrado del budismo tibetano, escrito en la época tibetana de Padmasambahava, en el siglo VIII DC, que se considera un libro de preparación para la muerte, para penetrar en el nuevo mundo que puede surgir después de la muerte o en el proceso que debe seguir después de fallecer. En este sentido es un libro que prepara para la muerte estando en vida. Así quien muere, si está preparado para ello, y tiene conciencia madura para la muerte, se supone que experimentará “la Gran Luz”, que es la fuente de toda energía con la que se funde el fallecido para alcanzar la liberación por medio del nirvana.

El budismo es una religión no teísta. Buda no es considerado como un dios. Se le considera como el guía y maestro que indica el camino para alcanzar el nirvana. Buda no es una deidad que hay que adorar.

El Bhagavad-Gita, que es un poema épico, considerado el libro sagrado del hinduismo. Es una obra literaria, escrita alrededor del siglo II AC, que se asocia a la epopeya hindú Mahabhárata, con 18 capítulos y 700 estrofas. Son diálogos de Arjuna y Krishna, donde se expone la doctrina del atman, que habla de la muerte y el nacimiento.


El Chung Yung, es el libro canónico del confucianismo, al que se le suman también los Libros de

Anacletas de Confusio, el Libro de Mencio y el Gran Saber. Es un texto más de relaciones humanas.

El Corán, que es el libro sagrado del islam, que registra en este caso la palabra de Alá, que se considera fue trasmitida a su profeta Mahoma, por medio del arcángel Gabriel. Originalmente fue escrito en el idioma quraix, que es la esencia de la lengua árabe, lo que lo hace que el Corán sea un texto muy accesible para los diferentes dialectos del árabe.

El contenido del Corán comprende creencias, mandamientos religiosos, órdenes y vedas éticas, amonestaciones y albricia, anécdotas, así como aspectos de legislación social, política, penal, civil y militar, y aspectos de espiritualidad. Las vedas significan conocimiento, que también son base de la religión védica en la India, que fue anterior a la religión hinduista

El Corán se divide en capítulos llamados Sura y las Suras en versículos llamados Aleya, para un total de 114, 86 de las cuales fueron reveladas en La Meca, y 28 en Medina. El Corán también se divide en 30 libros que comprenden 60 apartados, llamados Hizb.

El Dasam Granth, que significa el Libro Décimo, que es el libro sagrado del sikhismo o sijismo, relacionado con el décimo gurú, con más de 2 mil poemas y 1.428 páginas.

Otros textos sagrados de tradición sij son el Granth Sahib 1430 que fue escrito en idioma punjabí, que contiene gran cantidad de himnos y poemas en los que se destaca la igualdad entres sexos, castas y etnias, y la creencia en un dios único. Este texto se encuentra en el Templo Dorado, en Amristar, Punjab, en la India.

También está el Janan Sakhis, como textos sagrados del sijismo, que narran la vida, milagros y enseñanzas del primer gurú Nanak. Este texto sagrado se acompaña de los textos Japji y el Mul Mantra.

El Dharmapada es el Libro Sagrado o Texto Sapiensal budista del canon pali, con discursos de Buda, en 423 versículos que se reúnen en 16 capítulos. Aquí se recoge la sabiduría y los ideales budistas, a base de sentencias y proverbios, como una doctrina y ética de esta corriente religiosa.

En el budismo del Tíbet está el Libro Kanjur, como texto sagrado, que se compone por mas de 100 tomos, que abarcan cuatro tipos de textos: El Vinaya, los Sutras de la Perfección de la Sabiduría. Los Sutras de Mahayana y los Tantras de Acción, de Realización y de Yoga Supremo. Este canon tibetano tiene una segunda parte con 200 volúmenes que abarcan doctrinas, rituales e iconografías.

Los budistas de Ceilán tienen como libro sagrado el Mahavansa que se completa con otro libro llamado Culavamsa, donde se contiene la tradición religiosa y la historia budista de Ceilán.

Hay otro texto budista, Mahavasty, que trata sobre la vida de Buda como ser trascendente

En la India está el libro sagrado de El Mahabharata, que significa “La Gran Historia del Pueblo de la India”, que es la obra más grande escrita en sánscrito, con todo el saber religioso de la India, recogida del siglo IV AC Al siglo IV DC, que se compone de 18 libros llamados “parvan”, con más de 100 mil estrofas. De este Libro forman parte el Bhagavad-gita, y el Ramayana, donde se narran en poemas los episodios de la vida de grandes guerreros siendo Krishna, la figura central del primero, y Rama, la del segundo. Aquí, en este Libro se comprenden objetivos para la vida: el Dhrama, que regula el orden moral, el Artha, asuntos del bienestar, el Kama, lo relacionado con el placer y el Moksa con la liberación.

Nuestras comunidades indígenas americanas conocieron textos sagrados.

El Popol Vuh se puede considerar el libro sagrado de los mayas, siendo el más importante de los textos mayas que se conservan, una mezcla de narraciones históricas y mitológicas o legendarias, sobre la naturaleza del mundo y la presencia importante del hombre en este mundo. En el caso del Popol Vuh tenemos conceptos como la creación, en la primera parte del libro, los héroes divinos que marcan los valores y las conductas y la historia del linaje, de la tradición quiché.

El 27 de setiembre de 2000 la Asamblea Legislativa promulgó la Ley 8030 por la cual se creó el Día Nacional de la Biblia, en la que se detalla que el primer sábado de mes setiembre de cada año se celebrará el Día de la Biblia, con el objetivo de fortalecer los valores morales y espirituales del individuo. En otros países de Latinoamérica también se ha establecido una fecha con este propósito, en España, en Argentina, en Perú, en Venezuela, en Nicaragua, en República Dominicana. Esta fecha tiene relación con el 26 de setiembre de 1569 cuando se terminó de imprimir la primera Biblia traducida al español.

En Costa Rica esta celebración se estableció no por iniciativa católica, sino por iniciativa protestante.

¿Por qué no establecer un Día del Corán, un Día del Talmud o de la Torá, por lo menos? ¿Establecer un Día del Libro Sagrado, acaso no reflejaría mejor al conjunto de todos los costarricenses en sus creencias religiosas?

En mi opinión debió haberse establecido la celebración del libro sagrado, porque responde más y mejor a la variedad de cultos religiosos que los costarricenses practican o profesan, más allá de la cantidad de seguidores que tenga cada credo religioso o práctica religiosa.

Como práctica de esta celebración, en la Asamblea Legislativa, los grupos cristianos y neopentecostales realizan actividades con este motivo y en esta fecha, y con frecuencia han ido metiendo prácticas religiosas que no deberían hacerse en el Poder Legislativo.

Debería hacerse un esfuerzo en este sentido de cambiar esta celebración por la del libro sagrado, y que cada quien lo asuma de acuerdo con sus creencias.

Y, dentro de este concepto de libro sagrado, el más importante de los costarricenses, de todos los costarricenses, es la Constitución Política, por eso este debería ser el motivo de celebración especial, es el Día de la Constitución, que no lo tenemos declarado de esta manera. En países como España, México, Nicaragua, Guatemala, Argentina, Dominicana sí se celebra.

Aprobemos entonces un Día de la Constitución por ley. Hoy existe un Decreto Ejecutivo, el No. 31617, del Ministerio de Educación, que declara el Día de la Promulgación de la Constitución Política de Costa Rica.

La Constitución Política es la que exalta nuestra esencia, nuestra forma de vida y convivencia, la que promueve los derechos y libertades de todos los costarricenses, entre ellos la libertad de conciencia, la libertad y práctica de cultos religiosos, de todos los cultos y religiones. ¿Por qué no exaltar conmemorativamente un día que permita discutir, reflexionar, analizar sobre el significado de la Constitución Política que nos protege, sobre su contenido y alcances?

No es la Biblia el libro sagrado de los costarricenses, es la Constitución Política. Démole su lugar.









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