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El lado positivo de la crisis

• Los supervivientes a la crisis cuentan con una gran oportunidad para renovarse y fortalecerse globalmente

Víctor Sanabria
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El pesimismo y las dificultades suelen ser la constante durante las épocas de crisis; no obstante, siempre hay quien resulta beneficiado de las condiciones adversas de los demás.
En el último año varias compañías, grandes y pequeñas, vieron cómo sus ingresos aumentaban a medida que la crisis tomaba mayores dimensiones.
Ejemplo de ello son los intermediarios financieros. Si se considera que lo sucedido es un ajuste del mercado y de los precios, los ganadores netos son los agentes que generaron y generan excedentes de liquidez, quienes ahora pueden comprar o invertir a precios relativos más bajos que hace dos años.
“Siento que estamos en un periodo intermedio, en el cual el mercado se encuentra plano. Dependiendo de los acontecimientos futuros, puede ser que tienda a mejorar a partir de aquí, ya que los estímulos económicos se empezarán a sentir paulatinamente. Lo peor que puede pasar es que surja algo inesperado, como la quiebra de una de las grandes empresas automovilísticas de Estados Unidos, que es algo probable. Esto retrasaría mucho más la recuperación de los mercados y de la economía en general”, comentó Rainier Saballos, corredor de E*Kapital.
Independientemente del entorno, el inversionista debe considerar el equilibrio entre la rentabilidad y riesgo, además de valorar su posición patrimonial y sobre todo los requerimientos de liquidez actuales y futuros. Además debe definir su posición de inversión, si lo hará en el corto o el largo plazo.
“En estos momentos un agente económico podría encontrar una oportunidad para comprar una casa o un automóvil (para consumo o para inversión empresarial), un negocio con potencial de rentabilidad pero que no se vende por problemas de liquidez, lo mismo puede ocurrir con una acción de valoración baja por la crisis pero con potencial de crecimiento. En conclusión, las opciones de inversión están ahí pero se requiere una decisión financiera ajustada a las características de liquidez, patrimonio, aversión al riesgo y expectativa de rendimiento de los inversionistas”, dijo Carlos Arguedas, profesor de economía de la Universidad Nacional.
Estos procesos críticos siempre dejan lecciones importantes que aprender, algo muy importante para evitar que se vuelvan a repetir en el futuro y para aplicar medidas encaminadas a lograr los ajustes necesarios en los mercados.
“La principal lección que deja esta crisis es que la globalización como proceso económico ha pasado por distintos estilos de crecimiento y desarrollo de la economía mundial. Estamos terminando el estilo donde los mercados financieros y de capital eran el motor e impulso de la economía mundial a través de los movimientos o flujos de capitales, medido en la mayoría de las economías por el papel de la inversión extranjera directa en sectores específicos como el inmobiliario”, explicó Arguedas.

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