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Martes, 25 de enero de 2022



NOTA DE TANO


Nota de Tano: Óscar Ramírez, no estaba nada perdido

Gaetano Pandolfo gpandolfo@larepublica.net | Sábado 14 julio, 2018

Óscar Ramírez dirigiendo a Costa Rica en el Mundial

Óscar Ramírez, no estaba nada perdido

Desde luego que el Mundial de Fútbol que termina el domingo, con el título para Croacia o Francia, dejó sabrosas lecciones tácticas, que toca a los directores técnicos aplicar y poner en práctica en sus respectivos campeonatos.

Se hizo evidente y es más que notorio que el fútbol moderno se mueve por la rapidez de sus transiciones.

En tanto los defensas carrileros y los mediocampistas abiertos se incorporen con rapidez y seguridad hacia los bloques ofensivos del equipo, eso permitirá que el único atacante que en teoría forma parte de la estrategia de su técnico, no luzca aislado y solitario.

En teoría o en el papel, la mayoría de las selecciones mundialistas, incluyendo la nuestra, formó con solo un delantero centro.

El sistema táctico preferido fue el 4-5-1, pero eso solo se dibuja en la pizarra, porque dada la movilidad, riqueza técnica y exquisito fútbol de la mayoría de los mediocampistas de las selecciones que llegaron a los cuartos de final, esos cinco jugadores de la cintura se rompen y dos de ellos se convierten en cuestión de segundos en socios de su único delantero.

Fácil apreciar estos movimientos en la selección de Francia, finalista del torneo, cuando Griezmann y Mbappé se incorporan como rayos y centellas a posiciones de ataque al lado de Giroud, pero a su vez, los dos carrileros del equipo, Pavard y Lucas Hernández se instalan en la línea media y empujan el ataque.

Croacia lo hace parecido, aunque su esquema es más ofensivo, porque la tripleta de ataque que forman Mandzukic, Perisic y Rebic juega más asociada, empujada por el talento de Luka Modric.

Es más, analizando las formaciones y los esquemas tácticos de la mayoría de las selecciones mundialistas, se puede llegar a la honesta conclusión de que Óscar Ramírez no estaba nada perdido. El problema fue que los hombres de la cintura del “Macho” no estaban en su mejor momento, él no se animó a “tocarlos” y eso perjudicó al equipo.

Incluso, nuestros carrileros no son de primer mundo, pero se la juegan y tienen cuerda para Catar: Cristian Gamboa, Bryan Oviedo y Rónald Matarrita saben incorporarse a posiciones ofensivas, acompañan bien a la línea de volantes.

El grave problema de Costa Rica en Rusia, fue que Celso Borges, Bryan Ruiz, Cristian Bolaños y Johan Venegas, jugadores cuyas funciones son claves en el fútbol moderno, a la hora de utilizar esas transiciones de las que hablamos, no estaban en su mejor momento, ni físico, ni futbolístico, lo que abrió un cráter entre los tres defensas centrales: Acosta, Pipo y Duarte y el aislado atacante, Ureña.

Ese enorme espacio vacío que no se pudo ocupar por la falta de rápidas transiciones, fue el que nos hundió.

gpandolfo@larepublica.net

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