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Martes, 20 de noviembre de 2018



EDITORIAL


El derecho a transparencia y eficiencia

| Sábado 11 octubre, 2008



El derecho a transparencia y eficiencia


El 82% de las páginas del Estado costarricense en Internet recibió la calificación “pobre - regular” en la categoría de interacción; en la de información solo la mitad fue calificada como “excelente - muy buena”.
El dato se desprende del análisis realizado a 32 sitios de Internet por el Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (INCAE) entre la última semana de setiembre y la primera de octubre, según lo informa una nota de LA REPUBLICA del viernes.
Las tres páginas que obtuvieron la mejor calificación en este estudio fueron las del Instituto Nacional de Seguros, la Caja Costarricense de Seguro Social y el Instituto Costarricense de Electricidad.
El hecho reviste gran importancia, puesto que existiendo Internet no hay ya excusas para que toda la información de naturaleza pública no se ponga a disposición de los costarricenses, al día, por ese medio. Eso nos traerá la transparencia que necesitamos y a la cual tenemos derecho, sobre el accionar de las instituciones que sostenemos con el pago de impuestos.
Además, estos sitios no solo deben contener toda la información al día sino ser interactivos. La reestructuración que se impone en las oficinas del sector público para tornarlas eficientes debe acoplarse con la utilización de la moderna tecnología y la capacitación para que sean capaces de brindar el adecuado soporte a fin de que sus páginas web dejen de ser estáticas. Es esta una tarea pendiente aún, entre tantas que retrasan nuestro desarrollo.
Por otra parte, si bien es cierto que el país está afectado por una brecha en materia digital ya que demasiados costarricenses no poseen computadoras conectadas a la red, también es cierto que el uso de los sitios web de las instituciones estatales por quienes sí lo están podría descongestionar en alguna medida las oficinas públicas.
Esto a la vez ahorraría mucho tiempo a los usuarios que tienen que hacer aún todos los trámites en forma personal, ya que se encontrarían con oficinas más desahogadas.
El país no puede avanzar en otras áreas mientras sigan sin derribarse las barreras de la falta de transparencia y la “obesidad” burocrática que tornan todo lento y desvían tiempo y atención.