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El autógrafo, debilidad y molestia

Una lista revela los diez peores firmantes de autógrafos de la industria del cine en 2007

Los Angeles
EFE

El autógrafo, un trofeo para los fans, es un precio que tienen que pagar las estrellas del espectáculo por su fama aunque, a la hora de cumplir con el arte del garabato, no todos en Hollywood lo hacen con una sonrisa.
Tobey Maguire, Joaquin Phoenix, Renée Zellweger, Bruce Willis, Scarlett Johansson o Julie Andrews se encuentran entre los diez peores firmantes de autógrafos de la industria del cine en 2007, según una lista que elabora anualmente la revista Autograph Magazine.
Un caso significativo es el de Maguire que suele encabezar la clasificación de los que menos autógrafos conceden, aunque el año pasado fue superado por Will Ferrell, poco habituado a aparecer en esos registros.
“Es reacio a firmar e inaccesible a los fans”, aseguró Steve Cyrkin, editor de la revista, en la que se comenta que Maguire incluso se enorgullece de evitar estampar su nombre en un papel cuando se lo pide uno de sus seguidores.
Como contrapartida, el autógrafo de Maguire es uno de los más caros de Hollywood en el mercado de coleccionistas ya que, debido a su escasez, puede superar los $250.
Una cifra a la que se acerca Tom Cruise, a pesar de ser generoso con sus firmas (su autógrafo fluctúa entre $95 y $250), mientras que el del flamante ganador de un Oscar, Javier Bardem, cotiza entre los $60 y los $120.
Entre las excusas para no firmar, los argumentos van desde no entender por qué hay que dar autógrafos (Joaquin Phoenix), hasta “no puedo, no me dejan”, de William Shatner, el conocido capitán Kirk de la serie de televisión Star Trek, pasando por la falta de tiempo, o “si firmo a uno tengo que firmar a todos”, de Julie Andrews.
Pero los hay que sí se prestan a ello con generosidad.
Tal es el caso de Matt Damon, George Clooney, Jack Nicholson, John Travolta, Russell Crowe o, el más entregado de todos, Johnny Depp.
“Le encanta agradar a sus fans. Aunque de pocas palabras, le gusta conocerles un poco cuando firma, incluso firmará más de uno si tiene tiempo”, según comentó un tratante de autógrafos neoyorquino sobre Depp a Autograph Magazine.
Aunque pudiera parecer lo contrario, Nicholson es otro devoto de sus fans, y suele atender de buen agrado a quienes se le acercan en un partido de baloncesto de los Lakers a pedirle una firma.
“Los autógrafos son una extensión de quienes los firman, de su cerebro a su mano y de ahí al papel, son parte de ellos y por eso valen tanto”, señaló Cyrkin, quien reconoció que actualmente la manera más fácil de conseguirlos es a través de Internet.
“Aunque no es algo nuevo, el fenómeno de los autógrafos crece con fuerza debido a la facilidad para comerciar con ellos gracias a las nuevas tecnologías. El problema es que hay muchas falsificaciones y es bueno consultar a algún experto antes de adquirir uno”, indicó.
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