Enviar
Analistas consideran que país norteamericano está en una inminente recesión
EE.UU. llama a la calma

Washington
EFE

En Estados Unidos las autoridades se esforzaron por tranquilizar a los mercados con llamadas a la calma y paciencia para que el plan de rescate aprobado el viernes, por valor de $700 mil millones, pueda generar los esperados resultados.
El presidente George W. Bush reconoció que el paquete de medidas “tardará aún un tiempo” en surtir efecto, dado que la estrategia del plan es “liberar el crédito, que el dinero se vuelva a mover, y eso —según advirtió a la prensa desde San Antonio (Texas)— va a tardar”.
En una iniciativa para dar seguridad a los mercados y poner en marcha cuanto antes el plan de rescate, el Gobierno nombró a Neel Kashkari, secretario para Economía y Desarrollo Internacional del Tesoro y ex ejecutivo del banco Goldman Sachs, responsable del programa con el que pretende sanear los mercados.
Nadie en Washington duda de que la crisis del sistema financiero de Estados Unidos es severa pese al paquete de rescate como contramedida y así lo expresaron también los asesores económicos de la Casa Blanca.
El Grupo de Trabajo Presidencial para los Mercados Financieros, integrado por el secretario del Tesoro, Henry Paulson, y el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, admitió que la situación aún es grave, pero prometió moverse con la mayor rapidez posible.
En paralelo, la Fed anunció que aumentará un mecanismo para sus préstamos a los bancos, como parte de las medidas para tratar de atajar la crisis financiera, e inyectó $25 mil millones más al sistema monetario a través de su banco de Nueva York.
Pero todos los intentos de tranquilizar a los inversores y los mensajes de calma fueron en vano y tampoco ayudó la opinión generalizada de que Estados Unidos sufre o está cerca de una recesión.
La mayoría de los economistas de la Asociación Nacional de Economía Empresarial (NABE, por sus siglas en inglés) advirtió de que “si las condiciones financieras no mejoran rápidamente, las perspectivas a corto plazo podrían deteriorarse de forma notoria”.
A su juicio, si los mercados de crédito no recuperan su funcionamiento normal, habrá una recesión entre este mes y marzo próximo.
En este contexto, la media de las predicciones de los 48 economistas de NABE apunta a un crecimiento del 1% del Producto Interior Bruto (PIB) en Estados Unidos en el tercer trimestre de este año.
En medio de esta incertidumbre, la Bolsa de Nueva York sucumbió al pánico generalizado y al temor de que el paquete de rescate no será efectivo, y, arrastrada por los mercados europeos, vivió otra jornada dramática, con pérdidas de hasta 800 puntos (-7,75%) en el índice Dow Jones de Industriales.
Los llamamientos a la calma por parte de las autoridades de Estados Unidos solo sirvieron para que Wall Street amortiguara su descenso desde los mínimos que había tocado durante la sesión.
La Bolsa de Nueva York cerró finalmente con una caída de 363,35 puntos (3,52%) para situarse por debajo de la mítica barrera de los 10 mil unidades, algo que no ocurría desde octubre de 2004.


Paralizado litigio por Wachovia

Las entidades bancarias estadounidenses Citigroup, Wells Fargo y Wachovia acordaron paralizar hasta el próximo miércoles su litigio por la adquisición de esa última firma, después de que la Reserva Federal de Estados Unidos tuviera que mediar en el caso.
“Citi, Wachovia y Wells Fargo han acordado parar de forma inmediata todo litigio formal (…) hasta el mediodía del miércoles 8 de octubre”, señalaron las tres entidades en un comunicado conjunto.
La pelea comenzó el pasado 3 de octubre cuando Wells Fargo, un potente banco regional de la costa oeste de Estados Unidos anunció que adquiría Wachovia, en dificultades financieras, por $15.100 millones.
Ambas entidades ignoraron el acuerdo verbal previo que tenía Citi con Wachovia para adquirir sus operaciones bancarias por $2.100 millones.
Tras esa sorpresiva operación, Citi presentó una demanda el pasado sábado ante el Tribunal Supremo de Nueva York y pidió $60 mil millones en concepto de daños y perjuicios a Wells Fargo y Wachovia, y a sus directivos, mientras continúa la batalla legal por la adquisición de esta última firma financiera.


Dexia en estudio

El Gobierno belga analizó la situación del banco franco-belga Dexia, cuya cotización cayó ayer en torno a un 21% en las bolsas de Bruselas y París a pesar de la intervención pública de la pasada semana.
Esta reunión especial comenzó después de que el primer ministro belga, Yves Leterme, se reunió en el Elíseo con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, para tratar la crisis financiera y la cumbre de líderes de la UE de la próxima semana.
Al concluir la reunión, Leterme anunció “iniciativas” para reforzar el banco franco-belga Dexia, afectado por la crisis financiera.
“En los próximos días vamos a tomar iniciativas para reforzar Dexia”, afirmó Leterme en unas declaraciones tras salir del Elíseo.
El jefe del Ejecutivo belga precisó que “no hay que tener temores” sobre “los elementos fundamentales del grupo Dexia” y señaló que se trata de “un problema temporal”.
“El Gobierno belga y el francés estamos decididos a hacer frente a esos problemas”, precisó.


Ver comentarios