Arturo Jofré

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Viernes 4 Enero, 2008

Educación, ranking mundial

Arturo Jofré

La lucha por lograr mejores niveles en educación se ha transformado en una competencia internacional que cada tres años mide los resultados de estudiantes entre 15 y 16 años. Es una especie de campeonato mundial de la sub-17, pero centrada en el nivel de educación de cada país. Desde el año 2000, el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos de la Organisation for Economic Cooperation and Development (OECD) realiza esta evaluación en 57 países. La última medición, recién publicada, se realizó en ciencias, lectura y matemáticas.
Las estrellas son las mismas en todas las áreas clave. Corea del Sur es el país con mejores resultados en lectura, seguido por Finlandia, Hong Kong-China y Canadá. En matemáticas el mejor es Taiwán, seguido por Finlandia, Hong Kong y Corea del Sur. En el área científica el primero es Finlandia, seguido de Hong Kong, Canadá y Taiwán. Además hay unos 20 países que están haciendo bastante bien su tarea, como Holanda, Suiza, Japón, Nueva Zelanda, Bélgica, Australia, Estonia.
¿Qué pasó con América Latina? Participaron seis países y todos están bastante lejos de la media internacional en todas las pruebas. En ciencias y lectura, Chile obtuvo la mejor posición, en matemáticas la obtuvo Uruguay. Argentina, Brasil y Colombia: la mejor posición que logró alguno de ellos fue la número 50 de un total de 57 países. La lista la cierran países como Túnez, Qatar y Kyrgyzstán. Sin comentarios.
El informe ratifica que el problema educativo no es solo económico. Se indica que los países de la OECD, casi todos con alto desarrollo, entre 2000 y 2006 permanecieron casi sin mejoras en las pruebas de lectura, pero en el periodo 1995 a 2004 incrementaron en un 39% los gastos en educación básica y media en términos reales. Estados Unidos quedó por debajo del promedio general en matemáticas y en ciencias, a pesar de sus agresivos programas de ayuda económica. La capacidad de captar y retener buenos profesores, así como la calidad de los recursos educativos y los antecedentes socioeconómicos del estudiante son factores que influyen en los resultados.
El cómo orientar la enseñanza es un punto clave. La prueba de ciencias mide tres competencias: identificar los temas científicos y reconocer los elementos clave de la investigación científica, aplicar el conocimiento y usar la evidencia científica. Más de la mitad de los estudiantes latinoamericanos se ubicaron en el nivel uno o no lo alcanzaron (el más pobre en la escala de seis), en general fueron muy pocos los que pasaron del nivel tres. La forma como enseñamos está profundamente equivocada.
Costa Rica no participa, debería hacerlo, pero lo más importante ahora es que nos preparemos para participar en este campeonato con los grandes. ¿Por qué no si lo hemos hecho bien en desarrollo humano y especialmente en indicadores de salud? Nuestra mayor riqueza está en la educación, es el pasaporte para la sociedad del conocimiento, cuidado nos distraemos.