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Dudas sobre euro hunden a Wall Street

Las renovadas dudas sobre la estabilidad de la zona euro a raíz de los rumores de un impago en Grecia y tras la dimisión de un consejero del Banco Central Europeo hundieron el viernes a Wall Street en las pérdidas semanales en la que supuso la última sesión antes del décimo aniversario del 11-S.
La tragedia que azotó a Nueva York hace diez años estuvo muy presente el viernes en el parqué neoyorquino, que comenzó la jornada de contrataciones con un largo minuto de silencio entre los operadores y corredores de bolsa, que recordaron los atentados que acabaron con la vida de casi 3 mil personas.
En la ceremonia de apertura de la Bolsa de Nueva York (NYSE), participaron entre otros la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, y el que fuera alcalde de la Gran Manzana cuando se produjo el 11-S, Rudy Giuliani, mientras que el cierre de la sesión corrió a cargo de algunos de los hijos y familiares de los miembros del NYSE que murieron en aquellos atentados.
El recuerdo de las víctimas del 11 de septiembre de 2001 planeó sobre el parqué neoyorquino, que además estuvo pendiente como todos los neoyorquinos de la amenaza "creíble y específica", pero "no corroborada" bajo la que se encuentra la Gran Manzana a dos días para que se cumplan diez años de la tragedia.
El parqué neoyorquino comenzó sus operaciones en esta importante fecha para Wall Street teñida de rojo desde los primeros minutos de la sesión.
El ánimo vendedor de la jornada venía determinado principalmente por el contagio del Viejo Continente, donde las principales plazas financieras terminaron el día con fuertes retrocesos: Milán cayó el 4,93%, Madrid el 4,44%, Fráncfort el 4,04% y París el 3,6%, entre muchas otras.
Esos números rojos respondieron a los rumores sobre una posible suspensión de pagos en Grecia, que dirigieron el rumbo de la jornada en las plazas mundiales e hicieron revivir las preocupaciones sobre la situación de la zona euro a pesar de que el Gobierno heleno tachó esas noticias de "juego de mal gusto" y especulación contra el euro.
El ánimo vendedor en uno y otro lado del Atlántico se reforzó cuando se conoció la dimisión del economista jefe del Banco Central Europeo (BCE), Juergen Stark, una renuncia que fue interpretada como una crisis de gran calado en el seno de la autoridad monetaria europea.
Los temores procedentes de Europa amargaron así una jornada en la que los inversores podrían haber dado la bienvenida al plan para la creación de empleo en Estados Unidos de su presidente, Barack Obama, que propone inyectar $447 mil millones en la economía, por encima de los $300 mil millones que había anticipado la prensa.
El plan incluye reducciones de impuestos para empresas que contraten a nuevos trabajadores, rebaja de impuestos sobre el salario de los trabajadores y las pequeñas empresas, e inversiones en infraestructura.
Los inversores empezaron a ver con miedo que para la aprobación de ese plan vuelva a nacer una pugna partidista similar a la protagonizada este verano en torno al aumento del techo de la deuda, ya que éste requiere para su puesta en práctica de la aprobación del Congreso, donde los demócratas controlan el Senado y los republicanos dominan la Cámara de Representantes.
Así, finalmente el Dow Jones de Industriales, el principal indicador del parqué neoyorquino, terminó la jornada con una caída del 2,69% para terminar en las 10.992,13 unidades, con lo que perdió la barrera psicológica de los 11.000 puntos sobre la que había logrado mantenerse desde el pasado 22 de agosto.
Con esa caída el índice de referencia de Wall Street acumuló un retroceso semanal del 2,2%, con lo que lleva ya en rojo seis de las últimas semanas.
Algo parecido ocurrió en los otros dos principales índices del parqué neoyorquino: el selectivo S&P 500 cayó el 2,67% para acumular un retroceso semanal del 1,7% y el índice compuesto del mercado Nasdaq se dejó el 2,42% y el 0,5% durante estos cuatro días -el lunes los mercados permanecieron cerrados por el Día del Trabajo-.
La semana que viene los inversores buscarán nuevos datos macroeconómicos a los que agarrarse para evitar una nueva sangría en el parqué neoyorquino, entre los que será muy importante la difusión el viernes de los datos provisionales sobre la confianza de los consumidores que elabora la Universidad de Michigan.

Nueva York
EFE
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