Dubái pierde el "halo soberano" al preverse mora financiera
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Dubái pierde el “halo soberano” al preverse mora financiera

Nueva York - El jeque Mohammed bin Rashid Al Maktoum quería hacer de Dubái un centro mundial de finanzas y turismo, el próximo Londres o Hong Kong. Para hacer realidad ese sueño, el monarca dependió principalmente de Dubai World, el conjunto de compañías estatales que incluye desde DP World, que administra 49 puertos en todo el mundo, hasta la promotora inmobiliaria Nakheel y la división de inversión Istithmar World.
Contrario a Abu Dhabi, el acaudalado emirato al sudoeste, Dubái apenas tenía yacimientos petrolíferos con que sufragar sus proyectos. En cambio, las entidades prestamistas vertieron más de $100 mil millones en Dubái, de los cuales al menos $34 mil millones se destinaron a Dubai World. Ahora Dubai World es el motivo central del enredo en que se ve el emirato, informó Bloomberg BusinessWeek. Los ejecutivos de la sociedad de cartera están tratando de renegociar deuda valorada en $26 mil millones, la cual el Gobierno dijo que quizá no respalde.

No tienen mucho tiempo: el 14 de diciembre vencerá una porción de unos $3.500 millones de la deuda. “Dubai World es un ejemplo de una empresa demasiado grande como para que se le permita quebrar pero también demasiado grande como para garantizarla”, dice Rachel Ziemba, analista de Roubini Global Economics, una firma de investigaciones. Dubai World se negó a hacer comentarios.
Pase lo que pase, es posible que Dubai World tenga que moderar sus ambiciones mundiales. Ya un grupo de asesores está evaluando su cartera para ver cuáles activos se pueden vender para reunir efectivo. El conglomerado probablemente conserve el control de sus activos infraestructurales, como los puertos, que son las propiedades más valiosas del emirato. Pero es posible que haya que subastar su cartera mundial de activos inmobiliarios y minoristas. Los analistas dicen que Abu Dhabi quizá aspire a obtener algunas de las piezas a cambio de rescatar a Dubái de sus dificultades financieras.
Las líneas borrosas entre Dubai World, la entidad empresarial, y Dubái, el Estado soberano, no hacen sino tornar el proceso de reestructuración aún más impredecible que el de una compañía privada corriente. A la postre, es posible que la suerte de Dubai World la decidan las familias que han gobernado la región por más de un siglo, en vez de los banqueros de Wall Street.
“Esto quizá se reduzca a que un jeque llame a otro”, dice uno de los asesores principales, que actualmente trabaja en Dubai World.
La deuda de Dubai World quizá nunca hubiera llegado a niveles tan insostenibles si los banqueros hubiesen mirado tras el telón. Pero la mayoría de ellos supusieron que el emirato, o su vecino Abu Dhabi, rescatarían a la empresa si esta se metiera en dificultades financieras. La creencia era tan firme que tanto los bancos como los ejecutivos de Dubai World hablaban del “halo soberano” en torno a la empresa.
“Los bancos no investigaron mucho qué entidad respaldaba de hecho la deuda”, dice Eckart Woertz, economista de Gulf Research Center en Dubái. “Había una garantía soberana implícita, idea que el Gobierno no desalentó”.

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