Roberto Dobles

Roberto Dobles

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Lunes 4 Enero, 2016

 Los noruegos mejoran continuamente su calidad de vida y financian las transformaciones que potenciarán aún más su bienestar económico, social y ambiental en el futuro

Dos políticas, dos resultados (I)

La política de combustibles de Costa Rica, basada en dogmas, produce resultados contrarios a lo que predica:

• Un crecimiento continuo de las importaciones de los caros derivados de petróleo, que representan las 2/3 partes del consumo nacional de energía. El Gobierno reconoce que esto va a perdurar por décadas: “en los próximos 50 años, Costa Rica seguirá dependiendo de los combustibles fósiles aunque se desarrollen otras alternativas” y “el país no podrá desprenderse del uso de hidrocarburos…, al menos, en las próximas tres décadas”.

• Un aumento permanente de la contaminación del aire, incluyendo las emisiones de carbono. Por esta razón, la meta de carbono neutralidad se pasó de 2021 a 2100.

• Una desatención total de las condiciones ambientales del petróleo que terceros producen para nosotros en el extranjero (incluso con Fracking).

• Una obstaculización de cualquier transformación relevante por falta de recursos, pero a la vez hacemos un traslado masivo de recursos fiscales a los países productores de petróleo, a pesar de nuestro creciente deterioro fiscal.

Si tenemos tantas necesidades y si vamos a trasladar tantos recursos fiscales por varias décadas a los países productores de petróleo, la primera pregunta que surge es la siguiente:

• ¿Por qué no buscar producir responsablemente petróleo y gas natural para dejarnos aquí los abundantes recursos fiscales que esta actividad genera y financiar así las grandes transformaciones que necesitamos, incluyendo la necesaria transición hacia los nuevos combustibles de bajo costo del futuro y los nuevos sistemas de transporte, como lo hace Noruega?
La política energética de Noruega (con una población muy parecida a la nuestra), basada en estudios rigurosos y no en dogmas, es responsabilizarse ambiental, social y económicamente de su propia producción de gas natural y petróleo y dejarse los recursos fiscales que se generan.
Los resultados obtenidos por esta política son muy diferentes a los nuestros:
• Primer lugar en el Índice Mundial de Desarrollo Humano.
• Líder en inversión y gasto social per cápita.
• Líder del desarrollo sostenible, incluyendo energías renovables.
• Líder en la reducción de la contaminación (incluyendo su meta de Carbono Neutralidad).
• Uno de los niveles más altos en el Índice Mundial de Desempeño Ambiental.
• Primer lugar en el Índice Mundial de Competitividad Energética.
• Amplios excedentes fiscales, producto de los recursos generados por su propia producción de petróleo y de gas natural.

De esta manera, los noruegos mejoran continuamente su calidad de vida y financian las transformaciones que potenciarán aún más su bienestar económico, social y ambiental en el futuro.

A pesar de toda esta evidencia, todavía hay algunos aquí que consideran, sin tener estudios técnicos, que la política de combustibles de Costa Rica, que produce deterioro, es más conveniente que la de Noruega y de otros países similares, que produce bienestar.

Roberto Dobles