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Miércoles, 12 de diciembre de 2018



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Dos estrellas opacadas

| Jueves 29 noviembre, 2007



Dos estrellas opacadas

• Insulsa comedia familiar, desperdicia por completo el talento de sus intérpretes principales

El novio de mi mamá
(Mr. Woodcock)
Dirección: Craig Gillespie. Reparto: Billy Bob Thornton, Seann William Scott, Susan Sarandon, Amy Poehler. Duración: 1:27. Origen: EE.UU. 2007. Calificación: 3.

Aunque no fue distribuida en Centroamérica, “Un Santa no tan santo” (Bad Santa, 2003) marcó un antes y un después en la carrera de Billy Bob Thornton. Ese hito relanzó al conocido actor, pero también lo encasilló en roles de hombre arisco, malcriado y al mismo tiempo, curiosamente seductor.
Thornton repite el mismo cliché en “El novio de mi mamá”, insulsa comedia familiar que desperdicia por completo el talento de sus intérpretes principales. El argumento en sí es bastante atractivo, pero su desarrollo resulta deplorable, quedando atascado en la repetición mecánica de chistes flácidos.
Recordado por su participación en la saga de “American Pie”, Seann William Scott encarna a John Farley, un joven marcado por el recuerdo de las humillaciones sufridas a mano de su profesor de educación física, el estricto y detestable Jasper Woodcock. Tras abandonar su pueblito natal en Nebraska, Farley se hace famoso redactando un libro de autoayuda, donde enseña cómo dejar atrás los disgustos del pasado y afrontar la vida con actitud positiva.
Un día, el escritor regresa a su casa, para aceptar una honorificencia. Para su gran sorpresa, descubre que su madre, viuda desde hace muchos años, ha decidido volver a casarse, con nadie menos que el odioso señor Woodcock. A partir de entonces, Farley se obsesiona con la idea de impedir el matrimonio.
Una vez planteada su estructura básica, el relato permanece suspendido en un limbo de mediocridad, donde no sucede nada relevante y sobre todo, nada divertido. Se agudiza la rivalidad entre el protagonista y su futuro padrastro, lo cual abre paso a situaciones que deberían ser hilarantes, pero no lo son: desde la participación de ambos en un concurso de comer elotes, hasta una lucha privada en el gimnasio del colegio. Sería lógico esperar un crescendo de travesuras y maldades recíprocas, pero todo se resuelve en una retahíla de blandas confrontaciones, que culminan de manera convencional y predecible.
Además de caer en la sensiblería, la moraleja final es contradictoria, pues efectúa una absurda revaluación moral de la figura de Woodcock. Este deviene un docente ejemplar: aparentemente, todas las crueldades y los abusos que él inflige a sus alumnos, son lecciones positivas, que sirven para fortalecer el carácter de los estudiantes y convertirlos en adultos responsables. Sólo faltó recomendar un par de años de servicio militar, para ser verdaderos ciudadanos.
Lo peor de “El novio de mi mamá”, es que ofrece el triste espectáculo de dos estrellas opacadas: Billy Bob Thornton hecho una sombra de sí mismo; y la maravillosa, mal utilizada Susan Sarandon, en un esquemático papel para olvidar.