Dos aerolíneas de Estados Unidos ya han terminado con Cuba
Foto Bloomberg.
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Las aerolíneas estadounidenses que se apresuraron a ofrecer vuelos a Cuba el año pasado sabían que iba a ser duro. Pero resultó ser de una dificultad financiera tan inesperada que dos compañías están abandonando la isla.

El lunes, Frontier Airlines Holdings y Silver Airways anunciaron planes de abandonar el servicio por completo. Tras mencionar un aumento del 300% en capacidad de aerolíneas, Silver dijo que finalizará los vuelos el 22 de abril a sus nueve destinos cubanos, que no incluyen La Habana. La empresa con sede en Fort Lauderdale, Florida, no logró obtener la autorización de las autoridades reguladoras el año pasado para volar a la capital cubana, el mayor premio para las compañías estadounidenses.

"No va en el interés de Silver y sus miembros del equipo comportarse de la misma manera irracional que otras compañías aéreas", dijo la portavoz Misty Pinson por correo electrónico. "Sin embargo, Silver seguirá observando las rutas cubanas y considerará la posibilidad de reanudar el servicio en el futuro si el entorno comercial cambia".

Silver ya había reducido los vuelos semanales a seis ciudades cubanas, dado lo que llamó "demasiados vuelos y aviones de gran tamaño" de Estados Unidos, y comenzó a usar su avión Saab de 34 asientos para centrarse en el servicio a las Bahamas. La imposibilidad de vender vuelos a Cuba a través de las principales agencias de viajes en línea como Expedia y Priceline Group también había afectado el rendimiento de la ruta, escribió Pinson.

Entretanto, Frontier, con sede en Denver, dijo que pondrá fin a su vuelo diario Miami-La Habana el 4 de junio debido a un exceso de capacidad y costos operativos que fueron "significativamente" más altos de lo esperado.

Las cancelaciones no son sorprendentes, dado el relativo desequilibrio de la oferta de las líneas aéreas de Estados Unidos y la demanda de los viajeros por las rutas cubanas. Frontier habitualmente se apresura a abandonar rápidamente los servicios de bajo rendimiento, y Silver se había quejado públicamente de la capacidad que sus rivales volcaban sobre la isla, incluso antes de que comenzaran los nuevos vuelos.

A principios de este año, la mayor aerolínea que volaba a Cuba, American Airlines Group, redujo el servicio diario un 25% y cambió a aviones más pequeños en algunas rutas. Mientras tanto, JetBlue Airways ha anunciado que utilizará aviones más pequeños en varias rutas para satisfacer una demanda inferior a la prevista.

"La consigna por ahora es la paciencia", dijo Gary Kelly, máximo responsable ejecutivo de Southwest Airlines, a empleados a finales del mes pasado. Dijo que la aerolínea no tenía "altas expectativas" para sus seis vuelos diarios a La Habana y otras dos ciudades. "Fuimos a Cuba con la idea de que nos quedaríamos con ellos durante bastante tiempo —al menos un año— y que luego volveríamos a evaluar, darles tiempo para desarrollarse. Tenemos inversiones mínimas en estos vuelos, y en el negocio de la aerolínea, si no gusta ese mercado, se puede reubicar fácilmente el avión".

La fiebre de vuelos hacia Cuba vino sin “ningún dato como para dar una idea de lo que sería el nivel de la demanda", dijo Doug Parker, máximo responsable de American Airlines, el 2 de marzo en una conferencia de aviación. "Hemos errado a favor de crear más plazas que menos, y ahora lo hemos ajustado."

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