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Dopaje ensucia el Tour
En el día de descanso, la policía detiene al ciclista galo Rémy di Gregorio del Cofidis

La jornada de descanso del Tour de Francia volvió a quedar manchada por un caso de dopaje, después de que la gendarmería francesa apareciera en el hotel del equipo Cofidis, en Bourg-en-Bresse, para arrestar al ciclista francés Rémy di Gregorio por presunto tráfico de sustancias dopantes.
El corredor, una de las promesas del ciclismo galo, lo que le llevó a lograr un sustancioso contrato en el equipo Cofidis, fue trasladado para su interrogatorio a Marsella, su localidad natal y ciudad donde la justicia había abierto la investigación que desembocó en su detención.
Según fuentes de la investigación, una juez de esa ciudad había abierto una investigación por consumo de sustancias dopantes al ciclista, que se encontraba bajo vigilancia y cuyo teléfono estaba pinchado.
Una llamada a las personas que presuntamente le suministraban los productos —que también se encuentran arrestadas— desencadenó la intervención de los agentes que ha soliviantado a la caravana del Tour, cuyos organizadores se apresuraron a decir que se trata de un caso aislado en el seno del equipo, lo que no justifica su exclusión de la carrera.
Los agentes solo registraron la habitación del ciclista marsellés, lo que ha llevado a pensar a los organizadores que no se trata de un dopaje organizado en el seno del equipo, aseguró el director de la prueba, Christian Prudhomme.
“No ha sido algo que sucediera en el Tour. No ha habido flagrante delito durante la carrera”, dijo el responsable de la ronda gala, que marcó así las diferencias con el caso del italiano Cristian Moreni, cuyo positivo por testosterona exógena en 2007 motivó la retirada del Cofidis al completo en ese año.
Prudhomme aseguró que, de confirmarse los hechos, suponen “una falta de respeto al Tour”, pero se felicitó de que hayan funcionado los mecanismos de lucha contra el dopaje.
“La persecución de los tramposos no baja los brazos”, dijo Prudhomme, que aseguró que la operación Di Gregorio es “un aviso a los tramposos de que, tarde o temprano, serán atrapados”.
El Cofidis suspendió provisionalmente a Di Gregorio, aunque consideró el suyo un caso aislado, por lo que seguirán en carrera “para no perjudicar al resto de los ciclistas por una actuación individual”, según Yvon Sanquer, director del Cofidis, en cuyas filas está el estonio Rein Taaramae, que pugna por el maillot blanco del mejor joven y que en la actualidad es duodécimo de la general.

Mâcon, Francia
/EFE

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