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Miércoles 7 Julio, 2010

Doña Laura, señora de la esperanza

Doña Laura, se votó por usted sin pensar en las trayectorias políticas de cada uno. Estas fueron las elecciones más sin gracia de toda mi vida. A todos los candidatos les faltaba un poquito de algo. Lo del menos malo, lo del menos bueno, lo del menos… etc. En cambio, a usted, su bella imagen, pensamiento, currículum, a pesar de su consanguinidad política con los Arias, SEDUJO. Y resultó electa.
Las mujeres votaron por usted, los desencantados de otros partidos votamos también, esperamos se vaya desligando de compromisos con los Arias, de “San Oscar”, el Príncipe de la Paz, déjelo que siga viéndose al espejo y hablando con él. Cuidado con la colaboración del hermano, envíele la entrevista de LA REPUBLICA del día 2 de julio, donde le envía a decir Don Abel Pacheco, que no por mucho madrugar amanece más temprano. Recuerde, usted se debe a su pueblo, a quienes votamos, no a quienes la impulsaron, manipularon y quieren seguir haciéndolo. Usted es nuestra esperanza.
Recientemente, la Secretaria de Estado de Norteamérica, de mujer a mujer, se entendió muy bien con usted. La ayuda para combatir, el problema común, el narcotráfico, pareciera será muy buena. Me emociona ver la fuerza naval de Estados Unidos que ha sido autorizada para estar con nuestra Guardia Costera comandada excelentemente por el coronel Matin Arias. ¿Y qué me dicen del apoyo de nuestra nueva Fuerza Pública del coronel Lacayo y los grupos de operaciones especializados del OIJ ¿No es todo esto esperanzador?
Pero, señora Presidenta, este pueblo tiene y, repito de nuevo la palabra esperanza, de que usted con su bien hacer nos hará borrar los malos recuerdos de otras administraciones. Vigile la seguridad, las obras públicas, la educación… y no se deje enredar por los diputados. Gracias anticipadas.

Carlos E. Domínguez Vargas
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Médico cirujano - Urólogo pensionado