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Miércoles 28 Octubre, 2009

Doña Karla

Es justo reconocer la labor realizada por la señora Ministra de Transportes, pues se dedicó con gran esmero a los grandes proyectos del Ministerio.
En lo particular le admiro su dedicación a ese Ministerio, que es sumamente difícil de coordinar, no solo porque he podido apreciar el gran esfuerzo en sacar adelante las tareas que se ha propuesto, sino por el hecho de que en ocasiones he logrado percibir el respeto que le tienen cantidad de funcionarios en esa cartera y en sus Consejos.
Hoy tenemos su renuncia que se da a causa del descuido en el mantenimiento de algunos puentes, pero conozco dicho Ministerio, ya que he laborado en él en dos oportunidades, primero como director de la División Administrativa (entre otras cosas, de 1990-1994) y como oficial mayor (en la anterior administración). En la última oportunidad pude coordinar con la labor de doña Karla como viceministra de Transportes; es por esto que no tengo la menor duda en felicitarla por el trabajo que ha logrado realizar en esta oportunidad como Ministra.
Si no fuera por esta tragedia, la cual estuvo plagada de errores tras errores de toda naturaleza, habría sido particularmente excepcional su función. De hecho, no recuerdo, hasta el momento, a alguna persona que hubiese durado tanto en dicho cargo público.
Y es que para ser sincero, lejos de cualquier ambiente politiquero, quisiera con humildad, hacer un llamado de atención a la división de trabajo que se realiza en toda función que se lleva a cabo y en particular a la del MOPT y sus Consejos.
Para atender las necesidades en dicho Ministerio, existe una estructura de divisiones de mando para poder manejar dicho ente. Sé que existe una estructura especializada en el mantenimiento de puentes, tanto en el Ministerio como en el Consejo Nacional de Vialidad.
¿Qué pasó en estas instancias? ¿Y en las de nivel superior a estas, como es la figura del viceministro de Obras Públicas, funcionario del más alto rango que da apoyo al ministro o ministra en materia de obras públicas?
Si hay algo que ha llamado la atención en el presente caso es ver como doña Karla renuncia por la presión ciudadana y política, pero en nada se escucha el “mea culpa” de dicho funcionario o, por lo menos, el descargo o explicación de lo sucedido en este caso, como tampoco lo escucho del director del CONAVI y su junta directiva o del director de la División de Obras Públicas del MOPT, o de la directora de Puentes.
¿Qué pasó, Costa Rica? ¿Por qué no les pedimos explicaciones? O es simplemente que alguien tenía que salir sacrificado y ya estamos contentos, como si con eso, ya el mal se hubiera “saneado”.
Tenemos que enfocarnos en exigir a estos funcionarios que nos den las explicaciones del caso, y espero que las investigaciones que se hagan sean lo suficientemente exhaustivas y profundas, como para establecer las responsabilidades que correspondan.
Que no suceda como en el pasado muy reciente, que se investiga el porqué no se pueden utilizar los puentes Bailey, que tienen años de estar en las instalaciones del MOPT, porque alguien autorizó el pago, sin haber recibido las estructuras completas, y aún así en la Contraloría se les exonera por este detallito, que hace que estas estructuras sean prácticamente inutilizables.
¡Ya basta! Que asuman las responsabilidades todos los que tengan que asumirlas, pues nada se gana con el sacrificio de funcionarios que sí han estado dando la talla.

Randall Castro Vargas
Economista