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Martes 25 Mayo, 2010

Don Oscar... un discurso más

El último discurso que como Presidente pronunció Oscar Arias excedió en logros y renunció a la mención de los yerros. La falta de templanza del Presidente fue mostrada al no señalar los lineamientos a seguir por su predecesora. ¿Qué se quedó sin hacer? ¿Qué puede orientar con objetividad a la nueva Presidenta? ¿Cuáles son sus nuevos retos, a sabiendas de que muchas acciones no se realizaron? Y las realizadas, hoy, enfrentan un dilema por la falta de recursos o alto endeudamiento en que incurrió el gobierno.
“No teman al futuro, porque ustedes son el futuro". Oscar Arias.
Contrario al gobierno anterior este segundo no dejó dinero para programas tan aclamados, como Avancemos, infraestructura o inversión sana.
Al igual que el gobierno de Abel Pacheco, desgastado políticamente en un infructuoso Plan Fiscal, el gobierno de Oscar Arias se desgastó en la aprobación del TLC y dejó de lado reformas estructurales imperativas para el país.
Los dos primeros años de gobierno estuvieron favorecidos por un positivo crecimiento económico, el cual, por sí solo, beneficiaba las condiciones económicas del país. Los dos subsiguientes, sin aquel auge, fueron acompañados por la polarización social del TLC, muelles-JAPDEVA, flexibilización laboral, salario único y Crucitas.
"Salvar el planeta es más barato que aniquilarlo". Oscar Arias.
Promesas incumplidas: Eliminar la mitad de los precarios, sacar de la pobreza a 200 mil costarricenses, inflexibilidad con la corrupción y empleo, empleo y empleo (desempleo: 2006 = 6% - 2009= 7,8%). Hoy, un tercio de los ocupados tienen remuneración inferior al salario mínimo.
Al final del camino, el Presidente exalta como principal logro haber generado confianza. Sin embargo, las reformas estructurales y el buen gobierno no se hacen con actitud positiva e ilusión del pueblo, requieren algo más que un feel good. ¿Es la confianza un logro real? El electorado mediante el voto deposita dicha condición en el político ¿No es obligación de este dar honor a aquella condición depositada con el ejercicio del buen gobierno? No, no es un logro, es obligación del político devolver la confianza, al cumplir lo prometido.
Su gobierno fue deficiente en seguridad, infraestructura y, aún más lo fue en su praxis política, en el sentido de la democracia y su intrínseca necesidad de negociación. Relegó los intereses de las minorías, mantuvo posiciones maniqueas frente a casos de ética cuestionable de funcionarios. A su vez, su dinámica de diálogo y negociación política frente a los otros actores políticos fue monolítica y autoritaria.
"Hay una diferencia sencilla entre un dictador y un demócrata: si el demócrata no tiene oposición, su deber es crearla, mientras que el sueño del dictador es eliminar toda oposición". Oscar Arias.
El nuevo gobierno se enfrenta: a una apremiante reforma fiscal y tributaria, urgente por su deficiencia, inequidad y por el creciente déficit fiscal heredado (deberá afrontar el reto de reducir el gasto o de aumentar los ingresos, con impuestos, para evitar mayor desequilibrio de las finanzas públicas); a un incremento de la desigualdad social; a la inflación.
“No hay desarrollo ahí donde las políticas son improvisadas, donde reina la ocurrencia, o donde el miedo y la desidia llevan a repetir incansablemente las estrategias del pasado”. Oscar Arias.
Esta es la realidad costarricense. Esta que crea adormecimiento en el electorado cada cuatro años y cuando cumple su efecto se cae en la realidad de las protestas.

J. Alonzo Mora Cruz
Politólogo, abogado y profesor universitario