Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 22 Agosto, 2012


Don Miguel; más trenes por favor

Si Miguel Carabaguíaz no es el mejor funcionario público en la historia de Costa Rica, está entre los más sobresalientes. Van pasando las administraciones presidenciales y allí está este hombre de trabajo y empeño ampliando el servicio ferrocarrilero de pasajeros, y aparentemente también de carga, por lo menos en la zona atlántica. Trabajando con presupuestos ralos, con equipos que en algunos casos ya deberían estar en un museo, con rieles desaparecidos en ciertos sectores, Carabaguíaz está levantando el ánimo de sus compatriotas con sus hazañas. En el INCOFER sí se está más que cumpliendo con el público; los que fueron incrédulos, ahora se quedan con la boca abierta.
No me cabe la menor duda que la presidenta Laura Chinchilla llegará en tren a Cartago el 14 de setiembre para las actividades conmemorativas de esa noche; la última noticia que vi en Facebook es que están a pocos metros una cuadrilla de la otra para unir los rieles que se han extendido desde la capital antigua y las que provienen de San José. Dudo que llegue ella en uno de los trenes “nuevos” ordenados en España, siempre se dilatan en arribar, pero que podrá alcanzar sobre rieles a Cartago es casi seguro.
Hasta el momento el énfasis de este jerarca ha sido la extensión geográfica del servicio, primero Pavas, después el Indoor, luego Belén y pronto Cartago. Además todos estamos claros que tiene que llegar a Alajuela el tren. ¿Quién puede negar la gran diferencia en cuanto a congestión que habría en la autopista General Cañas si ya se hubiera ampliado la cobertura hasta esa ciudad? Después queda por verse el servicio a Orotina y quién sabe si algún día no llegue al aeropuerto Juan Santamaría y también a los dos puertos marítimos.
Pero ahora hay que ver cómo se amplía la cantidad de trenes ofreciendo el servicio. Ya hay miles de heredianos que dependen del ferrocarril para llegar a sus trabajos y estudios, y comienzan a reclamar que no caben todos en las vagonetas del servicio limitado que se ofrece. Muchos de los que usan el servicio no son empleados públicos y necesitan viajar los sábados o en horarios un poco más tarde en las noches.
Al final de cuentas es probable que el INCOFER se esté dando cuenta de que si ofrecen el servicio aparece la clientela. La razón de no ampliar es que no tienen vagonetas, locomotoras y personal suficientes para hacerlo.
Algunos notarán que en algunos trenes los de Pavas, por ejemplo el movimiento pareciera ser de una vía, dependiendo en la hora. Se notan vagonetas vacías a veces. Pero esto es cuando tienen que enviar un tren de 15 vagonetas en una dirección por tan alta la demanda.
Hay que apoyar este esfuerzo y aplaudir el apoyo que ha dado la Presidenta a la ampliación del servicio. No es lo ideal, pero es lo que se tiene y sí funciona. ¡Que todo en el gobierno fuera como el INCOFER!

Carlos Denton
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