Enviar
Lunes 19 Noviembre, 2012

Personas como don Fernando hacen grande al Poder Judicial costarricense. Claro está que él ha caminado en la vida con rectitud, como claro está el daño que le hacen al Poder Judicial y al país al no permitir que continúe en el ejercicio de la Magistratura


Don Fernando, mil gracias

No tengo la dicha de guardar una amistad cercana con don Fernando Cruz, pero sí he seguido su trayectoria en el Poder Judicial.
No siempre he podido compartir su criterio en las muchísimas resoluciones que ha dictado, sin embargo, siempre he identificado en su trabajo, ciertas características que merecen ser reconocidas; honestidad, seriedad, mucho estudio y sobre todo, siempre está presente un fundamento que denota conciencia y conocimiento.
Personas como don Fernando hacen grande al Poder Judicial costarricense. Claro está, que don Fernando ha caminado en la vida con rectitud, como claro está el daño que le hacen al Poder Judicial y al país al no permitir que continúe en el ejercicio de la Magistratura.
Lo sucedido en la Asamblea Legislativa, más parece un acto de venganza que una decisión concienzuda. Peor aún, qué acto más patético el escenificado por un diputado al salir a los medios de comunicación colectiva a decir que con la no reelección de don Fernando se reivindicó al Primer Poder de la República.
Actitudes como esa demuestran que lo sucedido no es más que un exabrupto legislativo. Solo un termo-céfalo puede participar de semejante sinrazón y vanagloriarse de ello.
No puedo imaginarme a un Tribunal condenando a un diputado o exdiputado con la intención de establecer cuál de los dos Poderes de la República prevalece sobre el otro. Esto sería no solo ilegal, sino que además, nos daría prueba incontrovertible de la ignorancia de dicho Tribunal. Es simplemente impensable.
Hasta los ríos se devuelven, ayudemos a Costa Rica y permitamos que don Fernando continúe en su cargo. Parece que contra la voluntad de algunos “iluminados”, en el caso de don Fernando, se dio una reelección automática por falta de pronunciamiento de los congresistas.
Esperemos que aunque sea solo por esta vez, la inercia que prevalece en la Asamblea sirva para algo positivo. Qué ironía tener que acudir a un desacierto para poder evitar otro.
Analicemos con detenimiento lo acontecido y que semejante yerro no sea solo eso, aprovechemos para darnos cuenta quiénes tomaron esa pésima decisión en la Asamblea, para que en las próximas elecciones no lleguen al poder quienes están ahí hoy.
A don Fernando, gracias por su aporte, mil gracias por su carrera judicial.
A los costarricenses, sepamos ser libres no siervos menguados.


Adrián Bonilla
Abogado