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Coyuntura económica actual genera que colón haya ganado terreno, pero a largo plazo situación podría ser diferente

Dolarización pierde bríos… por ahora

• Incentivo para ahorrar o invertir en billete verde se desvanece

• Actividades como el comercio y servicios con precios en dólares dejan de predominar

Wilmer Murillo
[email protected]

La coyuntura actual establecida por el sistema de bandas en el tipo de cambio, aunado a las dificultades económicas de Estados Unidos, han dado como resultado que el dólar haya perdido bríos en los últimos meses.
Sin embargo, cuán sostenible resulta esta situación a largo plazo es el debate que existe, debido a los retos económicos del país.
En la economía real la dolarización de activos y pasivos ha disminuido en los últimos meses.
También, desde el punto de vista psicológico, el retroceso ha sido importante pues los “precios en dólares” han dejado de predominar en muchas actividades, como el comercio y servicios, donde hace algún tiempo abundaban (alquileres, propiedades y vehículos, entre otros). Por otra parte, el dólar en estos momentos no representa la divisa que garantizaba un rendimiento derivado de la devaluación del colón.
En cuanto a créditos, si bien es cierto que hasta ahora los deudores han sido favorecidos, no se garantiza esa situación a futuro, pues el tipo de cambio depende de la oferta y la demanda, y puede tener fluctuaciones en ambos sentidos.
Aún no se dispone de cifras actualizadas en cuanto a la relación de la dolarización con respecto al Producto Interno Bruto (PIB), pero hay evidencias de que también se ha generado una disminución.
No existe certeza tampoco del porcentaje de la dolarización sobre la liquidez total.
No obstante, cifras recopiladas por la banca evidencian que por cada ¢100 que se ahorra en este momento un 57% se deposita en colones y el restante 43% en la divisa de Estados Unidos.
La apreciación del colón frente al dólar y la caída muy fuerte de las tasas de interés también han incrementado la preferencia por ahorrar en colones.
Expertos y bancos consultados dijeron a LA REPUBLICA que las personas están ahorrando y endeudándose más en colones, y que esta parece una tendencia que se ha ido acentuando en detrimento del billete verde.
Además, en los dos últimos años, los bancos han estimulado más el endeudamiento en colones, debido a nuevas normativas prudenciales que impulsaron las autoridades reguladoras.
Esos preceptos procuran que se preste en dólares a quienes reciben sus ingresos en esa divisa.
A la normativa han seguido las advertencias sobre el crédito excesivo y la capacidad de los bancos de recuperar adecuadamente los préstamos, lo cual le mete miedo a la dolarización.
“La disminución del grado de dolarización se ha acentuado en los últimos meses, conforme se ha ido consolidando el esquema de bandas cambiarias, pero todavía el país sigue siendo “parcialmente dolarizado”, dijo a LA REPUBLICA Francisco de Paula Gutiérrez, presidente del Banco Central.
Aparentemente ha sido capaz el Banco Central de ir provocando una “desdolarización” de la economía a través de las medidas que ha ido estableciendo.
Cifras tomadas del instituto emisor muestran que los depósitos en colones han evolucionado positivamente, en tanto los de dólares presentan bajo crecimiento o decrecen.
Ello significa que los depósitos en colones crecen en términos reales, lo que no sucede con los depósitos en moneda extranjera, ya que si se considera el valor en colones que representaban los depósitos en moneda extranjera a febrero 2007 y el que representan a febrero 2008, dado la revaluación del colón, se han reducido un 2,9% en términos nominales.
Evidentemente han ido cambiando las circunstancias. En el proceso de migración hacia un esquema de metas de inflación la economía costarricense ha reducido su grado de dolarización, reflejado tanto en la composición de la riqueza financiera privada como en la del crédito, añadió Gutiérrez.
El jerarca dijo que al 29 de febrero, por ejemplo, la riqueza denominada en moneda extranjera era un 39% de la riqueza financiera total del sector privado. En diciembre de 2006, esa proporción era del 46%.
La dolarización en cuanto a ahorros e inversiones, por ejemplo, se ha visto afectada por la política cambiaria adoptada por el Banco Central, ya que al eliminarse las minidevaluaciones y pasar a un sistema de bandas cambiarias, se perdió la certeza sobre el comportamiento del tipo de cambio, por lo que el incentivo por ahorrar o invertir en dólares no es el mismo.
“Ahorrar en dólares representaba una forma segura para los ahorrantes, ya que era fácil predecir el comportamiento del tipo de cambio, lo que provocaba que a la devaluación esperada se agregaran los intereses y se tenía certeza de lo que iba a ganar”, explicó Guillermo Quesada, gerente de Bancrédito.
Desde el establecimiento del sistema de bandas (octubre de 2006), la evolución del tipo de cambio no es tan predecible, aunado a que este se ha pegado al piso, generando una revaluación del colón (se ensancha en ¢0,06 diarios), dijo Quesada.
“Ello hace que quienes ahorran en dólares pierdan poder adquisitivo expresado en colones”, añadió el gerente.
A la inversa, la búsqueda de la “colonización” de la economía ha dejado algunas víctimas en el camino. La puesta en práctica del régimen de bandas se ha dado en un contexto de oferta y demanda que ha llevado a una apreciación del colón.
“Se está favoreciendo por ejemplo a las importaciones y a los deudores en dólares, pero afectando a exportadores y ahorrantes en esa moneda”, comentó Juan Maria González, vicepresidente de la Cámara de Industrias.
Adujo que para el caso del sector de los industriales exportadores, es claro que la reevaluación ha implicado una reducción en sus niveles de rentabilidad en el corto plazo, pues por cada dólar reciben menos colones y a la vez los costos (mayoritariamente en colones) aumentan por el incremento en salarios, materiales, y otros insumos.
“La dolarización de activos y pasivos privados ha disminuido en los últimos meses, pero sigue siendo importante”, señaló Alberto Franco, economista.
Por ser un instrumento más que todo monetario, ayuda mucho a controlar la inflación, pero no a resolver los problemas de crecimiento económico, pobreza, desigualdad, educación, infraestructura, inseguridad, y otros. Esos temas se resuelven por otra vía.
Entretanto, el gerente de Bancrédito considera que la dolarización contribuiría a evitar la entrada de capitales especulativos que buscan aprovechar las tasas de interés en moneda nacional, para ganarse el “premio” por invertir en colones. Por ello, el Banco Central ha procurado reducir las tasas de interés pasivas para evitar el efecto inflacionario que genera la entrada de esos capitales. Al dolarizarse la economía, se eliminaría este efecto, señaló.











 




 





Central adversa dolarización
Aunque el nivel de reservas monetarias internacionales aumenta, la factibilidad de poder avanzar hacia una dolarización, si esa fuera la ruta que se deseara seguir, el presidente del Banco Central, Francisco de Pula Gutiérrez, no la considera una medida adecuada para la situación económica actual de Costa Rica.

¿Qué opción plantea el Banco Central?
El Banco está orientado hacia un esquema de metas de inflación el cual conlleva, como requisito, la flexibilidad cambiaria

¿Se adapta como solución a la economía nacional?
Es importante tener claro que la dolarización no es una solución a todos los problemas económicos del país. Antes bien, podría ser una limitante en la solución de algunos de ellos, especialmente cuando la economía enfrenta choques externos desfavorables. La solución de los problemas no se encuentra en dolarizar la economía, sino en resolver los desequilibrios que provocan la inflación y esa es la ruta que lleva el Banco Central con miras al mediano plazo.

¿Por qué no lo considera un mecanismo adecuado?
Buscar la dolarización de la economía como mecanismo para estabilizar los precios, no creo que sea la forma correcta de resolver los problemas. Me parece que sería atacar los efectos y no las causas.

¿Cuál es su recomendación?
El tipo de cambio constituye un instrumento de política económica que puede facilitar el proceso de ajuste en la economía ante perturbaciones externas, y no creo que debamos renunciar a ese instrumento de manera unilateral. Vale la pena analizar la experiencia de algunos de los países dolarizados que enfrentan este tipo de ajustes.



A largo plazo

Tiempo del dólar

El euro ha fortalecido la economía europea, el dólar puede hacer a Centroamérica más productiva *

La dolarización siempre ha tenido lógica en Centroamérica, una región con demasiadas monedas e insuficiente dinero.
Adoptar una sola moneda es más importante que nunca, ahora que el istmo se está convirtiendo en una zona económica, capaz de atraer importantes inversionistas como HSBC, Citi, Scotiabank, Wal-Mart, SABMiller e InBev. Una Centroamérica dolarizada sería aún más atractiva para los inversionistas, quienes tienden a preocuparse por la inestabilidad monetaria de las economías pequeñas, así como el inconveniente de lidiar con cinco monedas en seis países (Panamá y El Salvador ya están dolarizados).
Estados Unidos cobra una tarifa por el derecho de usar el dólar, pero el costo es modesto, además, los cuatro países ahorrarían dinero al no tener que operar los bancos centrales.
En teoría, abandonar las monedas locales significa renunciar al control sobre la política monetaria.
No obstante, uno de los efectos de la globalización ha sido el de reducir ya el poder de los bancos centrales locales.
Si Estados Unidos decidiera aumentar las tasas de interés en un momento inconveniente para América Central (por ejemplo durante una recesión local), los bancos centrales tendrían que hacer lo mismo, lo quieran o no, de otra forma el capital saldría.
Del mismo modo podría resultar que Estados Unidos libere el crédito en un momento en que Centroamérica quisiera limitar la oferta de dinero.
Pero en este caso muchas de las grandes empresas e instituciones financieras de la región pedirían fondos baratos en Estados Unidos.
Otra preocupación sobre la dolarización es que causaría el mismos problema que tuvo Argentina al anclar su moneda al dólar, con el efecto de que muchos exportadores no pudieron competir con Brasil, cuya moneda se estaba abaratando.
Centroamérica, del mismo modo, compite con varios países.
Sin embargo, es poco probable que los productores agrícolas centroamericanos con operaciones ya maduras y eficientes reduzcan sus exportaciones.
Los sectores con mayor crecimiento en la región son el turismo y las propiedades de recreo, que enfrentan competencia de México y el Caribe.
Pero al decidir cuál país visitar o en cuál invertir, se evalúa no solo el precio sino también la ubicación, cultura local y calidad del producto o servicio.
Además, varios países caribeños ya están dolarizados, mientras que el valor del peso mexicano no ha bajado ante el dólar durante los últimos cinco años.
El dólar no es una cura milagrosa para América Central.
Pero es una medicina más fuerte que los colones, quetzales, córdobas y lempiras.

Fred Blaser
Presidente de República Media Group
* Extractos de un análisis publicado en centralamericablog.net




 

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