Mónica Araya

Mónica Araya

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Martes 10 Septiembre, 2013

Se debe prestar atención a lo que se piensa y escribe… Si no le damos valor a nuestra palabra ¿cómo exigimos a otros que la tengan?


Doble reflexión

En días anteriores han generado de nuevo gran polémica las amenazas del presidente Ortega, ante su interés de seguir robando territorio costarricense. Ante estas palabras, hay dos tendencias:
1. Un grupo que opina que no se le debe tomar atención, porque es una estrategia política de distraer a la problemática interna que tiene por los escándalos de corrupción. Típica estrategia de un guerrero barato que lanza la carnada a los buitres para seguir haciendo de las suyas en donde realmente el pueblo nicaragüense debe poner atención y debe defender con osadía y especialmente valentía.
No solo por defender a Nicaragua de la corrupción, sino que de las soluciones reales al desarrollo interno del ser humano y su economía.
El PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) acaba de publicar su Informe sobre Desarrollo Humano 2013. Este año el mismo lleva el sugerente título “El ascenso del Sur: progreso humano en un mundo diverso“. Como cada año, el Informe presenta un amplio estudio de diversas variables que nos ofrecen un panorama comparativo de un total de 186 países de la Tierra. El número 1 es Noruega, la nación con un índice de desarrollo humano, IDH, más alto. Y repite puesto con respecto al Informe anterior. El país con IDH más bajo es Níger, que ocupa el puesto 186 de la tabla. Nicaragua mantiene el penúltimo puesto en Centroamérica en cuanto a desarrollo humano en 2012 y en el puesto 129 del total.
El IDH es un índice compuesto que mide los logros en tres dimensiones básicas del desarrollo humano: vida larga y saludable, acceso a educación y conocimientos y nivel de vida digno.
Creo que esto da un panorama claro de lo que debería estar el pueblo nicaragüense exigiendo y trabajando con su gobierno. En vez de estar tratando de conquistar territorio ajeno para seguir llevando pobreza y subdesarrollo para muchos y riqueza para pocos.

2. La otra propuesta es que no se puede tomar esto como simples palabras y que como costarricenses debemos tomar acción ante semejantes amenazas. No es la primera vez que nuestro país vecino bajo las riendas de gobernantes como este se ve en complicaciones territoriales y limítrofes ante incluso organismos internacionales. Una cosa es creer que pueda ser o no una estrategia política para desviar la atención de la problemática interna y otra es que Costa Rica, se quede una vez más con los brazos cruzados esperando que se despejen los nublados del día. En otras palabras, hay que tomar acción y en diferentes flancos. Ya que en los organismos internacionales, no siempre los resultados son los mejores para resolver el conflicto. Ya sabemos que esta es una vía y que debe tomarse, pero que no puede ser la única. Estas instituciones son burocráticas y también están con su propia crisis de identidad y credibilidad.
3. Se debe prestar atención a lo que se piensa y escribe… Nuestra palabra sale tanto de nuestra boca y lengua, los cuales son el instrumento; pero especialmente de nuestro pensar y últimamente a través de nuestras manos en redes sociales. Hemos dejado de poner atención al valor de nuestra palabra y a la de los demás. ¡Qué horror! Si no le damos valor a nuestra palabra, ¿cómo exigimos a otros que la tengan?

Mónica Araya

Presidente
CRECE