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Sábado 2 Octubre, 2010

Doble moral frente a Israel

¿Por qué atrajo tanta atención la intercepción que hizo Israel de una flotilla de barcos que intentó romper el bloqueo en Gaza? Esa no es la misma atención que ha tenido el genocidio en Darfur que provocó más de 400 mil muertos y 2,5 millones de refugiados, ni la represión rusa en Chechenia que produjo casi 200 mil muertos y un tercio de la población forzada a dejar sus hogares.
¿Por qué es tan complicado aceptar la legitimidad de Israel de proteger a sus ciudadanos ante los miles de cohetes disparados desde Gaza, controlada por la organización terrorista Hamas? En cambio, la comunidad internacional pareciera aceptar más cómodamente la guerra en el Congo, que ocasionó 4 millones de desplazados, o la de Argelia de la que resultaron 200 mil muertos.
Más importante aún: ¿por qué es tan fácil para la ONU condenar constantemente a Israel —única democracia del Medio Oriente— y le ha sido tan difícil imponer sanciones y actuar ante el grave e inminente peligro mundial que representa el programa nuclear de la teocracia iraní que ha declarado abiertamente su objetivo genocida contra Israel?
¿Cuál será la causa por la cual el sufrimiento palestino solo genera indignación cuando Israel está involucrado? Por el contrario, nunca se comenta sobre el medio millón de palestinos que emigró por las malas condiciones que tenían en Gaza y Cisjordania cuando eran gobernados por Jordania y Egipto entre 1949 y 1967. Tampoco se escucha de la masacre jordana contra varios miles de palestinos en el “setiembre negro” de 1970, ni de los más de 600 palestinos asesinados en Bagdad en 2006. Mucho menos se habla de las restricciones de Jordania y Siria para evitar el ingreso de palestinos a sus países, ni se critica que grupos terroristas palestinos utilicen civiles palestinos como escudos humanos para proteger objetivos militares.
¿Por qué razón no se suele informar sobre temas positivos como el hecho que Israel imparte más de 300 cursos anuales y ha entrenado a más de 200 mil participantes en 130 países del mundo, en agricultura, administración hídrica, atención de emergencias, absorción de refugiados y programas laborales? Tampoco se comenta sobre el liderazgo de Israel en establecer hospitales temporales para atender desastres naturales como lo hizo en Turquía, Haití y Ruanda, ni sobre el programa israelí “Salva el Corazón de un Niño” que ha tratado gratuitamente a más de 700 niños necesitados de una cirugía del corazón, incluyendo niños palestinos.
Las políticas o acciones de Israel a veces son cuestionadas hasta por sus propios ciudadanos, lo cual también sucede en otras democracias. Sin embargo, muchas críticas de la comunidad internacional hacia Israel están basadas en una doble moral, aplicándole a Israel estándares irracionales o diferentes a los aplicados a otros países. En tales casos, esas actitudes anti-israelíes intentan generar estereotipos, odio y discriminación, lo cual históricamente ha traído trágicas consecuencias para la humanidad.

Eric Scharf