Claudia Barrionuevo

Claudia Barrionuevo

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Lunes 26 Julio, 2010


Divagaciones sobre lo público y lo privado

Sin ánimo de enarbolar banderas de otras épocas y reconociendo el derecho a la propiedad cabe preguntarse qué, cuándo, cuánto y cómo debe pasar de la administración estatal a la privada

En esta primera década del siglo XXI Costa Rica se ha caracterizado entre otras cosas por un cambio fundamental en la percepción sobre lo público y lo privado. Si a mediados del siglo pasado las nacionalizaciones impregnaron el espíritu de la Revolución del 48, 60 años después a manos del mismo partido que lideró aquella visión de país las corrientes privatizadoras se han impuesto en nuestra nación.
Sin ánimo de enarbolar banderas de otras épocas y reconociendo el derecho a la propiedad cabe preguntarse qué, cuándo, cuánto y cómo debe pasar de la administración estatal a la privada. La lógica humana, la solidaridad y la conciencia de que un país somos todos, debería influir en estas complejas decisiones.
No dejaré de defender el cuidado de la salud general como una obligación del Estado. Que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) que con tanta claridad nos brindaron los visionarios Calderón Guardia, Mora y Sanabria sea intocable por los siglos de los siglos. Amén.
Que algunas farmacias quieran ganar más de lo razonable con los medicamentos es cosa de ellas. Por fortuna algunas y por primera vez mencionaré a la cadena La Bomba que otras veces he defendido sin decir su nombre cobran precios mucho más baratos. La vacuna contra el virus del papiloma humano cuesta en una de sus sucursales casi el tercio de lo que cobran las demás.
Cabe señalar que siendo Costa Rica uno de los países con mayor incidencia de cáncer de cérvix esta vacuna debería ser administrada y ofrecida gratuitamente por la CCSS mucho más que la de la gripe A H1N1.
Volviendo a las privatizaciones, ya nos hemos resignado a la apertura en las telecomunicaciones. Abundaron las protestas, los sobornos a políticos y los múltiples intentos de debilitar al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE). Dicen que con el ingreso de las compañías multinacionales mejorarán los servicios y los precios serán óptimos. Ojalá así sea.
Pero bueno, las comunicaciones son un lujo si las comparamos con las necesidades básicas de los habitantes de un país.
Esta semana el tema del agua estuvo en el tapete de la Asamblea Legislativa. El agua es un derecho humano inalienable y nunca serán suficientes las protecciones legales sobre los recursos hídricos de un país que tiende a privatizarlo todo. Por otra parte considerando la estrecha relación que existe en Costa Rica entre agua y energía eléctrica y tomando en cuenta que ya existen varias empresas privadas generadoras de electricidad que le venden este recurso al ICE no debemos pecar de inocentes ante tan delicado asunto.
Y aunque la historia podría considerarse un lujo no lo es: la historia nos lo ha demostrado. La memoria personal es la que nos ayuda a crecer y a no cometer los mismos errores del pasado. La historia es la memoria de los pueblos.
En Tres Ríos, durante la construcción de una vivienda, se descubrió un cementerio indígena que data del año 1.200 d. de C. Por ahora las obras están suspendidas mientras arqueólogos del Museo Nacional realizan las excavaciones pertinentes. Esperemos que el Estado, consciente de la importancia de la recuperación de nuestra historia, dote al Museo del dinero y los recursos necesarios para concluir esta labor fundamental. Que no solo se respete lo privado, la construcción, sino también lo público: nuestra historia.

Claudia Barrionuevo
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